viernes 16 de abril de 2010 - 10:00 AM

La candidatura presidencial

Toda elección presidencial reviste una importancia especial, pero la que se nos avecina es trascendental. La situación del país es muy difícil, a pesar de los informes positivos, algunos de ellos exagerados y llenos de ingenuidad. Es por eso que los colombianos debemos actuar con gran responsabilidad en los comicios de mayo. Es preciso recordar Al gran filósofo Aristóteles, cuando explicaba los diversos tipos de democracia. Rechazaba aquella en la que el pueblo o la muchedumbre decidían sin tener en cuenta la ley. No aceptaba desde esa época aquello que hoy llamamos populismo.

El próximo presidente, no solamente debe estar 'sublimado' por el problema de la violencia, o mejor, sometido al vaivén de los alzados en armas, llámese paramilitares o guerrilla, sino que debe tener en cuenta todo el andamiaje gubernamental, o de lo contrario, su administración será precaria y fallida. Me parece entonces, que no podemos arriesgarnos a elegir un Presidente cuya única misión sea la de la paz, es decir, será elegido por los violentos. La seguridad democrática es un buen programa pero cuando se le quiten los falsos positivos, la corrupción y la violación a los Derechos Humanos. Es necesario superar la crisis económica, modificar la redistribución del ingreso, cumplir con el Estado Social de Derecho y manejar en forma diferente las relaciones internacionales. Es así como no se puede gobernar, como dice un distinguido jurista, 'en cuerpo ajeno'.

No es falta de caridad señalar que es una irresponsabilidad colectiva escoger a un presidente que padezca una grave enfermedad. Recordemos cómo los caleños, como protesta, eligieron a un ciego como alcalde y éste, después de cometer muchas torpezas, terminó en el frío patio de una cárcel. Además, debemos observar con cuidado los antecedentes de los candidatos en materia administrativa, porque un funcionario que no fue capaz de ejecutar un presupuesto por temor a equivocarse, de ninguna manera podemos premiarlo con un cargo de mayor responsabilidad.

Tampoco me parece que una persona que ha recorrido todos los pasillos de la administración en diferentes gobiernos, con diversas ideologías, pueda manejar un país con problemas tan graves que requieren idoneidad, carácter y sabiduría.

A pesar de los cantos de sirena de algunos pontífices de la politología, los colombianos   necesitamos un candidato con coherencia   ideológica, planteamientos modernos, soluciones viables y con un partido político que sea capaz después de exigirle al jefe de la administración. Y de contera, insistir en que uno de los problemas más severos del país es la ausencia de igualdad y la presencia de la comunidad internacional.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad