viernes 17 de junio de 2022 - 12:00 AM

La edad de la penumbra

Catherine Nixey, periodista inglesa, sorprendió al mundo con su libro La edad de la penumbra. Es un estudio muy interesante sobre el fanatismo religioso, especialmente en tiempos del desmoronamiento del culto llamado pagano. Empieza por recordar como el cristianismo fue perseguido inicialmente por los poderes de la Roma imperial. Los primitivos apóstoles y el propio Jesucristo fueron victimas del establecimiento. Pero luego que el cristianismo llego al poder en Roma con emperadores simpatizantes de la nueva religión la emprendieron en forma violenta contra los ritos ancestrales. Dice la autora al respecto: “La adivinación y la política se utilizaban con frecuencia como pretexto para atacar la elite de una ciudad. Uno de los ataques más infames perpetrados contra libros y pensadores tuvo lugar en Antioquía. Allí, al final del siglo IV, una acusación de adivinación y traición llevo a una purga a gran escala. Tuvo como objetivo a los intelectuales de la ciudad.” Y agrega más adelante “Según su descripción, se preparaban los potros, se traían pesos de plomo, cuerdas e instrumentos de tortura y entre el sonido de las cadenas, comenzaban a resonar por doquier las voces horrorosas y tridentes de los que realizaban estas funestas tareas.”

Los emperadores romanos cristianizados apoyaron la persecución violenta a los devotos de las viejas religiones. Un comentario sobre el libro de Catherine dice: “Esta nueva religión pese a predicar la paz, era violenta, despiadada y decididamente intolerante. Al volverse oficial, sus fervientes seguidores emprendieron la aniquilación de quienes no estuvieran en sintonía con sus creencias. Derribaron sus altares y templos, quemaron sus libros -incluidas grandes obras filosóficas y científicas- hicieron añicos sus estatuas y asesinaron a sus sacerdotes.”

Esta obra es un verdadero canto a la tolerancia, contra toda persecución filosófica, literaria y política. Hitler, Mussolini y su discípulo Franco aterrorizaron al mundo con su violencia contra las ideas. Y volvieron a perseguir las religiones cuando decidieron acabar a los judíos. Como corolario de lo anterior debemos decir que en la Unión Soviética también resolvieron atacar las ideas. Se cuestiono el liberalismo y las religiones tuvieron también su ostracismo. Dolorosamente la humanidad periódicamente ataca las doctrinas contrarias especialmente cuando se trata de religión o de política. El culto a la tolerancia debe reinar o de lo contrario las ideas no constituirán elemento prioritario para la humanidad.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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