viernes 02 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

La historia se repite

La política es el arte de gobernar, pero a veces sus actuaciones interfieren en el desarrollo de la técnica. Inicialmente existieron las provincias de Vélez y Pamplona que dependían de Tunja, después aparecen San Juan de Girón, San–Gil, El Socorro, Ocaña, Salazar de las Palmas, Villa del Rosario y Cúcuta. Posteriormente surgieron las provincias de Santander, Soto, Socorro, García Rovira, Ocaña y Pamplona. Más tarde, durante el gobierno de Mariano Ospina Rodríguez, el 13 de mayo de 1857 se creó el Estado Soberano de Santander. El federalismo, entonces, le dio autonomía a las regiones y las fortaleció económicamente. Es bueno anotar que ese sistema político fue exitoso. El escollo que tuvo fue especialmente de carácter religioso. Cuando Aquileo Parra trajo la Misión Alemana para desarrollar la educación, un grupo de fanáticos y unos políticos se enfrentaron al gobierno por la llegada de luteranos. La guerra la ganó el gobierno pero quedó un ambiente de zozobra y desconfianza.

En desarrollo de la regeneración de Rafael Núñez y luego de varias batallas, entre ellas la de la Humareda y Palonegro, el Gobierno Nacional decidió castigar a la región de Santander, creando dos departamentos. Es así como surgen por cuestiones políticas Santander y Norte de Santander. Son dos regiones que se vuelven prosperas por la refinería de Barrancabermeja. El puerto petrolero se va desarrollando en forma acelerada y hoy es una ciudad de amplias avenidas, buen comercio y bellos edificios orgullo de los santandereanos. Por otro lado la gastronomía en Barranca es deliciosa y hace felices a los turistas que han viajado para conocer el imponente rio Magdalena. Barrancabermeja es una verdadera joya para los santandereanos. Está totalmente integrada al departamento y culturalmente aporta y recibe.

Esta política como es la conformación de un nuevo departamento del Magdalena medio crearía un grave problema para Santander. En primer lugar, la ausencia de la refinería golpearía la economía santandereana. Por otro lado, las poblaciones que integrarían el nuevo departamento forman parte de la producción santandereana. Perderíamos la ruta del cacao, la palma africana, los proyectos de ganadería intensiva, café, caucho y lo más grave las regalías del petróleo. El proyecto incluye, además de Barrancabermeja 14 municipios entre ellos podemos recordar a Cimitarra, Puerto Parra, Sabana de Torres, Puerto Wilches, Landázuri, El Peñón, Santa Helena del Opón, Bolívar, San Vicente, El Carmen de Chucuri, Betulia, Bajo Rionegro, Bajo Simacota. Como resultado de esta actuación política Santander terminaría siendo un “departamentico”. Esperamos que los parlamentarios santandereanos defiendan esta región o de lo contrario terminaríamos en un limbo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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