viernes 08 de julio de 2022 - 12:00 AM

La movilidad social

En Colombia existe una marcada desigualdad social, que ha sido analizada en forma muy insistente en las campañas políticas desde diferentes puntos de vista. Los investigadores sociales han definido principalmente que las clases son baja, media y alta. Esta clasificación está basada en el nivel de ingresos, tipo de actividad económica, nivel educativo y acceso a bienes y servicios. Hasta la edad media las clases sociales en occidente eran muy rígidas y estaban determinadas especialmente por la herencia. Después del feudalismo y de la revolución industrial aparecieron nuevos movimientos económicos y clases sociales, como lo planteó Carlos Marx.

Hoy existen tres principales clases sociales, que son dinámicas y existe la posibilidad de cambiar de una clase social a otra. A este fenómeno se le llama movilidad social, según enseñan los expertos. La clase alta es la de mayores ingresos y no dependen de su trabajo para cubrir sus necesidades. Sus miembros tienen acceso a servicios de salud y educación de la mejor calidad. Lo anterior les permite tener una alta calidad de vida e influir en las decisiones políticas, económicas y sociales en la sociedad donde vivan. La clase media está compuesta por los trabajadores que dependen de sus ingresos para vivir y por pequeños empresarios. Tienen un nivel superior a la clase baja y posibilidades de tener casa propia, carro y beneficios adicionales. Pueden obtener empleos bien remunerados dependiendo de su educación. La clase baja está formada por personas en situación de vulnerabilidad por la falta de ingresos estables, acceso a los servicios y educación. Estas circunstancias hacen que sea muy difícil salir de esta situación. La única forma de lograr movilidad social y mejorar su calidad de vida en los estratos bajos es la educación.

En conclusión, la movilidad social no depende solamente de las circunstancias donde nace el individuo, sino, también del esfuerzo personal. Para lograr sus objetivos no deben esperar que por intermedio de subsidios el estado solucione todo. Finalmente quiero agradecer la colaboración de mi esposa, Mercedes, profesional en ciencias sociales.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad