viernes 24 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

La vacuna

Necesitamos entonces cruzadas pedagógicas contra la corrupción, porque de lo contrario nos acercaremos a un abismo y como respuesta se desencadena el populismo.

En nuestro país buscamos las causas de los asuntos negativos en falsas suposiciones. Cuando analizamos la corrupción culpamos a los partidos políticos tradicionales, a la miseria, al clima y a diferentes situaciones ilusorias. Pero parece que todos los aspectos negativos de nuestra nacionalidad son el resultado de la tradición y la idiosincrasia. Con gran satisfacción he leído el libro del escritor español Javier Moro titulado a flor de piel. Relata el novelista la epopeya de una expedición organizada por la corona española para vacunar los súbditos de América en la época de la colonia.m Dos médicos y una antigua criada dirigen la expedición para vacunar a los americanos. Algo interesante es como señala que la palabra vacuna viene de vaca, porque por medio de estos animales se obtenía el fluido necesario para combatir la epidemia.

Esta novela, basada en un hecho real también nos cuenta como la corrupción formaba parte de la colonia. Varios virreyes fueron acusados por hechos dolosos y especialmente el mandatario mexicano, además de inepto manejaba los dineros del estado como si fueran los suyos. La tradición siguió y en nuestro país tenemos un ejemplo proverbial que señalamos en un artículo anterior como fue la corrupción del prócer Francisco Antonio Zea, quien se quedó con parte del préstamo inglés y lo utilizó como dice la historia “para casar las hijas en Europa”. Hemos visto en los últimos días los aspectos negativos de algunos magistrados. Está tambaleando el respeto que siempre tuve por estos funcionarios y como durante mi docencia los coloqué siempre en un pináculo de honestidad. En esta forma se desmorona el estado porque el manejo honesto de los dineros públicos es fundamental para el buen desarrollo de un país. De lo contrario estaremos al borde de un abismo, que puede traer consigo protestas violentas y más corrupción.

Para lograr éxito en combatir la corrupción es preciso empezar por educar a los niños. “La cantaleta “contra los actos dolosos debe irradiar a las escuelas y los colegios porque es la única manera de educar al individuo. Siempre he puesto como ejemplo del éxito educativo cómo se acabó con la cacería de pájaros por los niños que en mi niñez era proverbial. En las escuelas y colegios se empezó a combatir esa práctica y dio resultado. Hoy, además de la eficacia judicial es necesaria la educación especializada que se convierta en una talanquera contra la corrupción. El libro de Moro nos enseña además que la búsqueda de resultados es muy importante en todos los aspectos gubernamentales. Los dos médicos y la antigua criada tienen éxito porque actuaron con fervor y casi fanatismo. Necesitamos entonces cruzadas pedagógicas contra la corrupción, porque de lo contrario nos acercaremos a un abismo y como respuesta se desencadena el populismo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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