viernes 24 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Gustavo Galvis Arenas

Los “Outsiders”

En épocas de elecciones, los políticos, politólogos y periodistas hablan de los “outsiders”. Aunque el anglicismo aún no figura en el Diccionario de la Real Academia (RAE), desde la Ciencia Política un “outsider” es algo así como un “antipolítico” o un advenedizo en política que suele romper esquemas hasta llegar en ocasiones a lo pintoresco.

En la Colombia de los 60 y 70 fue famoso el sempiterno candidato presidencial Gabriel Antonio Goyeneche quien con sus famosas promesas de pavimentar el Río Magdalena y terminar con los calvos obtuvo entre los estudiantes de la Universidad Nacional una vez 12 votos y otra vez 33 votos. Fue un verdadero “outsider”. Posteriormente fueron calificados como “outsiders” candidatos como Enrique Peñalosa quien aunque siempre se presentó del Partido Liberal, después decidió mostrarse como un aspirante sin partido, Antanas Mockus quien con sus simbolismos y excentricidades nunca militó en ningún partido y se presentó a las elecciones como autónomo, y hasta el antioqueño Sergio Fajardo, quien aunque ha desempeñado varios cargos públicos, insiste en presentarse como antipolítico. Y más recientemente el ingeniero Rodolfo Hernández, quien con sus irreverencias aún se presenta como “outsider”.

A nivel internacional lo han sido personajes de todas las tendencias: Abdalá Bucaram en Ecuador, Ollanta Humala en el Perú, Boris Johnson en el Reino Unido, hasta el mismo Hugo Chávez en Venezuela y ahora a partir de los resultados de las elecciones del pasado fin de semana, el presidente libertario Javier Gerardo Milei en Argentina. Estos “antipolíticos” buscan llegar al corazón de los electores con promesas arraigadas en el imaginario de los ciudadanos. En el caso del país austral, la frase del presidente electo durante su campaña fue “La Argentina arranco el siglo XX siendo el país más rico del mundo y hoy tiene 40% de pobres y 10% de indigentes”. Independientemente si fue o no la economía No 1, Argentina fue uno de los 10 países más ricos y después de sucesivas décadas de crisis económicas y políticas volver a ser una potencia, como en su época dorada, es el sueño de los argentinos.

En Ciencia Política los outsiders no necesariamente son bien vistos para el funcionamiento de la democracia, porque de ser elegidos llegan sin equipos ni políticas públicas precisas para los electores. Además, sin una organización partidaria que responda si gobierna mal y que pueda ser castigada sin votos en el futuro. Esperamos para el bien de la Argentina y de América Latina, que el presidente Javier Gerardo Milei gobierne bien.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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