viernes 03 de enero de 2020 - 12:00 AM

Los políticos

¿Estamos frente al renacer de la democracia, o por el contrario, nos encontramos en su decadencia?
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Algunos analistas consideran que la política está en decadencia y como consecuencia de eso los políticos están en vía de extinción. Otros, por el contrario, ven las dificultades que surgen en la política como un fenómeno grave, que debe ser superado. En las elecciones pasadas varios candidatos señalaban con arrogancia no ser políticos, ni pertenecer a ningún partido. Platón, el gran filósofo griego a quien no le gustaba la democracia y prefería la monarquía y especialmente la de Esparta decía: “¿Qué́ es el político? Un hombre de ciencia. Pero hay dos órdenes de ciencias: las que no van más allá́del puro conocimiento y las que se refieren a los actos; las primeras se llaman especulativas, las segundas prácticas. La ciencia de la política pertenece a las especulativas”. Muchos políticos se destacaron en Grecia como Aristides, Temístocles, Clístenes, Pericles e hicieron de la polis un ejemplo para el mundo. Hubo algunos corruptos, pero a pesar de ello, la democracia señaló un rumbo seguro para el arte de gobernar.

En la actualidad para la mayoría de quienes tradicionalmente hacen política, esta es su principal ocupación. Hay médicos, abogados, ingenieros, que esporádicamente ejercen su profesión, pero su actividad principal es la política. Así ha funcionado siempre, como lo anotamos al principio, desde la Grecia clásica. En la edad media se desdibujó un poco está actividad por la influencia eclesiástica, pero de todas maneras había personajes que a pesar de sus investiduras su oficio era la política. Con la revolución francesa surgieron nuevos personajes como Robespiere y Fouche, quienes solo hacían política. Y aparece la democracia en Francia, Estados Unidos e Inglaterra estimulada por los políticos. En la últimas elecciones hemos visto cómo han aparecido fenómenos interesantes que deben ser investigados. Surgen candidatos, especialmente empresarios, quienes hacen su presentación insistiendo en que no son políticos. De todo esto nos surgen varias preguntas. ¿Es el fin de la política y los políticos? ¿Es esto conveniente? ¿O por el contrario es “más de lo mismo”? ¿Estamos frente al renacer de la democracia, o por el contrario, nos encontramos en su decadencia? Volvamos a los griegos. Aristóteles hablaba de democracia con ley y democracia sin ley, esta última seria el populismo. Todas estas inquietudes nos surgen y nos llenan de preocupación porque no entendemos cómo puede funcionar una democracia con anarquía. Pero tampoco pueden subsistir las malas prácticas como la compra de votos, las licitaciones amañadas, las “ayudas humanitarias” a los testigos y la venta de sentencias en las altas cortes.

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