viernes 21 de noviembre de 2008 - 10:00 AM

Nuestro Gobernador

La impaciencia es mala consejera, pero cuando está adornada de falta de talento, es preocupante. Así ocurre con las comunidades y sus gobernantes, especialmente cuando son elegidos por voto popular.

Recordemos el caso de Jaime Castro en Bogotá, quien diseñó el desarrollo de la gran ciudad para que sus sucesores Peñalosa y Mocus lo ejecutaran. Pero mientras se hizo la planeación, los bogotanos llegaron a amenazar con la revocatoria del mandato. Estaban impacientes, pero después le reconocieron al ilustre boyacense su magnifica labor por nuestra capital.

Acá en nuestro departamento está ocurriendo algo parecido. Muchos electores y algunos amigos del actual gobernador Dr. Horacio Serpa Uribe, porque no ven las obras que esperaban del destacado mandatario, se angustian. Y en los corrillos alrededor de un humeante tinto los comentaristas permanentes hacen críticas, chistes y aparentan desesperación por la ausencia de solución a las necesidades regionales. Es lógico, porque en un departamento que cada día desciende en su capacidad económica, una región sin vías de comunicación y con una capital que otrora fue calificada de Ciudad Bonita, tiene que producir algún colapso emocional.  Hace algunos días recordamos con el Dr. Serpa cómo hace 30 años existían las mismas vías que hoy ostenta nuestro departamento, con la excepción de la carretera de Aratoca a Jordán.

El Dr. Serpa ha resuelto gobernar de manera distinta, sin alharacas, sin mentiras, sin promesas vanas y con un gran cuidado en la planeación y en la ejecución. Encontró las arcas vacías por el populismo de sus predecesores, quienes creían que repartiendo juguetes se hacía patria. Primero hizo una evaluación de las posibilidades presupuestales, luego definió prioridades y después, empieza a ejecutar.

Él considera que lo que necesita nuestro departamento es un desarrollo integral y para eso es preciso solucionar el problema vial, el agua y la educación. No es posible hacer turismo, desarrollar el comercio y la pequeña industria sin vías de comunicación. Lo demás es un juego de abalorios. Y el señor Gobernador ya empezó a mostrar que es un excelente administrador, con un préstamo de Findeter modernizará nuestras carreteras y construirá algunas de carácter urgente, e impulsará el servicio de agua potable indispensable para la vida humana. En educación ya empezó un programa bandera de erradicación del analfabetismo.

Debemos recordar con tristeza cómo la Semana Santa de este año tuvo un gran escollo turístico en el Socorro porque no hubo agua. Igualmente, podemos observar cómo la entrada a Bucaramanga desde nuestro aeropuerto sencillamente da vergüenza. Por ahí entran los posibles inversionistas a nuestro departamento. Y algo que produce verdadero dolor, como es la vía a García Rovira. Le deseamos muchos éxitos al Dr. Horacio Serpa, porque consideramos que es un excelente gobernante.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad