viernes 25 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Santandereanos un paso atrás...

Todavía recordamos con tristeza la Empresa Licorera de Santander... El pretexto para eliminarla fue la corrupción... En lugar de sancionar a los corruptos la acabaron...

Colombia tiene un síndrome de extinción. Cuando una institución no funciona bien en lugar de buscar la manera de reformarla los expertos resuelven acabarla. Por dificultades y corrupción el DAS fue eliminado sin pena ni gloria. Los ferrocarriles no pudieron competir con las empresas de buses y entonces resolvieron ponerles fin. Con esta medida los colombianos no pudimos viajar por este medio de transporte a la Costa Atlántica ni por el Valle del Cauca. La vía a Barrancabermeja se complicó y el Café Madrid es un monumento a la negligencia. Dijeron los expertos que los ferrocarriles era un transporte obsoleto. Pero los viajeros por Europa encuentran en el ferrocarril y los tranvías el medio de transporte más fácil y cómodo. En Estados Unidos y Canadá, los pasajeros cruzan el país cómodamente instalados en las vías férreas.

Con la frase: “La constitución del 63 ha dejado de existir” Rafael Núñez acabó con el federalismo y fue el origen de tres guerras civiles que enlutaron la nación. Este sistema político había generado una excelente descentralización mediante la cual el Estado de Santander llegó a ser pionero en desarrollo. El Eje cafetero se encontraba en esta región y el Socorro, además de mantener vivo el recuerdo de los comuneros era una gran ciudad. Aquileo Parra, cuando fue gobernador creó en la ciudad comunera la primera fábrica de textiles antes de la empresa de San José de Suaita y de Fabricato. Años después se intentó regresar a la descentralización pero solamente hemos logrado un tímido poder de las regiones.

Taxader fue otra ilusión de los santandereanos que fue eliminada sin explicaciones satisfactorias. Todavía recordamos con tristeza la Empresa Licorera de Santander. Eduardo Camacho Gamba, Gobernador de Santander, decía que allá se encontraba la Caja Menor del departamento. El pretexto para eliminarla fue la corrupción. Se decía que los administradores de la empresa entregaban cajas de aguardiente a los políticos para sus campañas. En lugar de sancionar a los corruptos la acabaron y trajeron el Cristal de Caldas, estimulados por un grupo político. Se perdieron puestos de trabajo e ingresos importantes para el departamento. La imprenta departamental fue otra gran ilusión y con la banda de músicos ocurrió algo igual y ya no disfrutamos de las retretas. Afortunadamente nos queda la Universidad Industrial de Santander, la Universidad Autónoma y el recuerdo de la gloria de tiempos idos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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