viernes 21 de enero de 2022 - 12:00 AM

Un paraíso con hospital

En la Mesa hay puesto de policía, peaje para las vías, centros comerciales, grandes haciendas, centros vacacionales, pero falta algo muy importante: una clínica. Sería el complemento para que la Mesa de los Santos fuera un verdadero paraíso.

Conocí la Mesa de los Santos hace muchos años cuando viajé a ese paraíso en compañía de Eduardo Camacho Gamba y Alberto Alfonzo Villareal. Había haciendas y pequeñas parcelas que evidenciaban un gran porvenir. Por la vía observamos una vieja casa que me hacia recordar las palabras de mi padre, quien la mencionaba como posada en los viajes a Bogotá. Se decía en esa época que la Mesa era el lugar propicio para hacer un sitio de descanso parecido a los alrededores de Medellín. Pasaron los años y la Mesa se fue convirtiendo en un paraíso. Las viejas haciendas fueron sustituidas por bellos lotes con modernas casas de campo.

En medio de ese bello paisaje quedan algunas casas antiguas que recuerdan los viejos tiempos de la Mesa. Es bueno que no olvidemos como Martín, lugarteniente de Ambrosio Alfínger fue quien descubrió la Mesa llamada por los indios “de Jéridas”. Pasaron los años y muchas personas fueron construyendo magnificas viviendas, rodeadas de jardines. Igualmente, empresarios audaces crearon grandes haciendas de ganado, café, pollos y gran variedad de productos que hoy son orgullo nacional e internacional. Recordemos El Madrigal, La Hacienda El Roble, Incubadora Santander, Acuarela y el Mercado campesino, entre otros.

Pero en medio de todos esos bellos parajes nos encontramos con aspectos negativos. En una columna anterior manifesté mi inconformidad por el deterioro de las vías en la Mesa. Afirme que parecían caminos de herradura, lo cual desmejora totalmente el paisaje y dificulta las comunicaciones. Pero hay algo más, por su belleza y clima ha servido de refugio y “vividero” para personas de la tercera edad. Recuerdo con dolor como un amigo se enfermó en la Mesa y a pesar de ser llevado con prontitud al hospital de Piedecuesta no llegó con vida. En la Mesa entonces hay puesto de policía, peaje para las vías, centros comerciales, grandes haciendas, centros vacacionales, pero falta algo muy importante: una clínica. Sería el complemento para que la Mesa de los Santos fuera un verdadero paraíso.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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