viernes 22 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Una ideología coherente

Las aspiraciones políticas, las ideas, el afán de crecimien-to pueden te-ner éxito en el país cuando las discrepan-cias sean pací-ficas y poda-mos vivir tranquilos.
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Los partidos políticos son necesarios, pero requieren de una organización seria y disciplinada, con una ideología coherente o de lo contrario terminan convirtiéndose en tertulias. Actualmente, en Colombia hay muchos partidos políticos, nunca hubo tantos. Pero la mayoría son solo grupos de amigos sin ninguna ideología ni real voluntad de poder. El resultado de todo esto es que actualmente hay una confrontación que puede derivar en hechos violentos. Si se analizan los grupos y los grupúsculos no se encuentran nada que pueda servir para organizar un gobierno futurista y de resultados ambiciosos.

La historia nos trae ejemplos muy significativos. En 1946 se enfrentaron Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán por un lado y Mariano Ospina Pérez por otro. El triunfo fue del candidato conservador, minoritario. El liberalismo unificado se enfrentó al Presidente de la República. La confrontación fue terrible. La persecución de los amigos del gobierno contra los perdedores fue violenta. Estos, que eran mayoría, hicieron una oposición radical y llegaron a proponer un juicio al presidente de la República. Muerto Turbay, quien había sido un excelente candidato, el liberalismo dirigido por Gaitán se enfrentó en forma radical a sus opositores. En las elecciones de 1950 enfrentados los partidos el liberalismo se abstuvo y fue elegido presidente Laureano Gómez.

La violencia no empezó en el cuarenta y ocho con la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, ya venía de años atrás. El liberalismo desprotegido patrocinó guerrillas en el Llano y Colombia vivió una de las épocas más dramáticas de su historia. En 1953 el General Gustavo Rojas Pinilla dio un golpe de estado y hubo un corto periodo de paz. Parte de las guerrillas liberales se entregaron y otras dirigidas por Manuel Marulanda Vélez “Tirofijo” organizaron grupos armados con ideologías extremistas. Ahora, en estos tiempos hubo un proceso de paz exitoso y el país espera que esta reine para siempre.

Hay problemas graves, porque quedan reductos violentos y la corrupción se enseñorea en amplias zonas de nuestro país. Y de contera, aparecen brotes de confrontación que pueden derivar en violencia. Las aspiraciones políticas, las ideas, el afán de crecimiento pueden tener éxito en el país cuando las discrepancias sean pacíficas y podamos vivir tranquilos.

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