viernes 04 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Vocación de poder

En la época actual ha habido varios precandidatos, pero los más importantes fueron Gabriel Turbay, Augusto Espinosa Valderrama y Horacio Serpa Uribe.

Los santandereanos somos creativos, trabajadores, organizados, pero no tenemos vocación de poder. En la época de la independencia Vicente Azuero fue un personaje de gran importancia política y cuando se acercaba a la presidencia el general Santander resolvió apoyar a Obando. Este militar tuvo muchos problemas y terminó derrocado por Melo. Es un verdadero síndrome de poder. Ya en la República Aquileo Parra, oriundo de Barichara tuvo graves problemas como primer mandatario. Trajo en la república radical la misión alemana. Consistía esta en un sistema educativo con fundamento en la importancia del estudiante. El gobierno radical asignó en cada estado un educador especializado en este moderno sistema.

Como los reperesentantes alemanes no eran católicos y algunos delegados eran luteranos se desencadenó la guerra civil. Políticos y representantes de la iglesia católica se levantaron en armas contra el presidente Parra. El gobierno triunfó pero el país quedó desolado. Cecilia Reyes de León, distinguida educadora, exrectora de la Universidad Industrial de Santander hizo un estudio muy interesante sobre la educación implantada en la epoca radical y consideró que fue un gran avance en materia pedagógica y cultural. Los santandereanos dogmáticos apoyaron con entusiasmo la rebelión contra Parra. Justo L. Durán, héroe de la guerra de los mil días, fue precandidato presidencial, pero murió victima de un atentado. Su recuerdo quedó plasmado en la población de Durania, Norte de Santander.

En la época actual ha habido varios precandidatos, pero los más importantes fueron Gabriel Turbay, Augusto Espinosa Valderrama y Horacio Serpa Uribe. El primero había sido educado para ser presidente, pero por la división liberal perdió frente a Mariano Ospina Perez. Augusto Espinosa Valderrama, excelente orador, parlamentario distinguido, fue victima de una “silbatina” en el parque Santander de Bucaramanga, organizada por sus opositores políticos. No volvió a hacer política en Santander y se desvanecieron sus aspiraciones. Horacio Serpa, gran líder liberal, excelente parlamentario, desempeñó varios cargos importantes y cuando se presentó como candidato presidencial perdió las elecciones frente a Andrés Pastrana. Por pugnas regionales, un grupo de santandereanos antiguos compañeros de Serpa hicieron campaña con la frase “liberales con Pastrana”. Ahí terminaron las aspiraciones del Doctor Serpa y se ratificó que nosotros los santandereanos no tenemos vocación de poder.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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