Publicado por: Gustavo Galvis Hernandez
Lo que faltaba: a las agresiones de los vándalos contra los árboles en el Área Metropolitana- talas, podas extremas, candela, ácidos, agua hirviendo, pelada del tallo, etc.- y contra las cuales está actuando la CDMB, aparece otra amenaza muy grande contra los árboles oities, especie que constituye el 32% del arbolado urbano .
Ya se observan muchos afectados en avenidas y zonas verdes. Consiste en un ataque de hongos que les producen enchurcamiento o deformación en las hojas hasta causar defoliación muy severa que puede llegar a producir su muerte. De no poner freno a esta epidemia atacando la enfermedad desde sus primeras etapas y dejar que el mal avance, la ciudad se arriesga a perder gran parte de su riqueza ecológica.
Tengo conocimiento de que la Corporación de la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, máxima autoridad ambiental del área, con expertos en la materia ha adelantado a nivel de laboratorio estudios serios al respecto que identificaron el tipo de hongos y el tratamiento más adecuado con fumigaciones a base de productos químicos que han mostrado su eficacia.
Pero las investigaciones deben continuar para llegar a conclusiones más definitivas que permitan acciones oficiales contundentes contra esta enfermedad, que puede en el tiempo dejar sin gran parte de los árboles a la ciudad. Urgente que con este objetivo la CDMB diseñe un plan de acción de silvicultura urbana y lidere un comité interinstitucional con las autoridades correspondientes de los municipios del área metropolitana, las ONG ambientalistas, el Instituto Colombiano Agropecuario, los gremios, y desde luego los centros de investigación de las universidades, por ejemplo.
Tengo la seguridad de que el Director de la CDMB y su equipo de asesores liderarán esta causa antes de que sea demasiado tarde y la plaga acabe con el poco entorno verde urbano que aún queda, cada día más pobre y destruido.











