martes 24 de enero de 2023 - 12:00 AM

El Foro Económico Mundial

Bajo el lema “Cooperación en un mundo fragmentado” la semana anterior se realizó el famoso Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Fueron cinco días en donde más de 2.500 participantes consolidaron nuevamente la importancia de este evento; jefes de Estado, líderes políticos, empresarios de talla mundial, banqueros, académicos, periodistas, y desde luego, personajes expertos en temas ambientales.

El primer Foro comenzó en 1971 bajo la iniciativa del alemán Klaus Schwab, doctor en economía- summa cum laude- de la Universidad de Harvard; sigue siendo su líder y promotor. Para leer su último libro, La cuarta revolución industrial; amplia descripción de los acelerados avances de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones ( TIC ) que están trasformado al mundo diigital. Tema frecuente lo ralacionado con la Inteligencia Artificial ( IA ), el Bíg Data, la robótica, el Internet de las Cosas ( IoT ), los vehículos autónomos, la impresión 3D, la nanotecnología, el almacenamiento de energía, la computación cuántica, etc. Esto implica una urgente revolución educativa especialmente en los países pobres donde su calidad es muy precaria para los nuevos retos laborales.

Pero volviendo al Foro de Davos, para destacar la asistencia de la delegación de Colombia, encabezada por el presidente Petro, el Canciller, el ministro de Hacienda, la ministra de Ambiente y el presidente de Ecopetrol, quienes asistieron e intervinieron en paneles sobre temas económicos, sociales y ambientales. Entre algunos de sus propósitos está la consecución de recursos financieros para proteger los páramos y frenar la deforestación y degradación catastrófica de las selvas amazónicas, el “pulmón del mundo” y para proyectos de energías no contaminantes.

Los temas del Foro son muy adecuados en el contexto de la crisis geopolítica mundial reflejada en la guerra de Ucrania con sus consecuencias globales, la desaceleración del crecimiento económico, la inflación y sus consecuencias sociales. Y ojalá que lo acordado y recomendado pronto se traduzca en resultados que amortigüen las diferentes amenazas mundiales, como el cambio climático y el calentamiento global que no para por el uso creciente de combustibles fósiles y la transición lenta a las diferentes fuentes de energías limpias. Súmese el crecimiento poblacional explosivo en los pases más pobres con sus consecuencias: hambre, desempleo, violencia, desigualdad social, migraciones por desastres climáticos, entre otros problemas. Como se dice: “No hay cama para tanta gente”, con 8.000 millones de personas.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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