martes 04 de junio de 2019 - 12:00 AM

El servicio de aseo

El proceso debe comenzar en las viviendas, con estímulos, campañas, sanciones y educación ambiental, para lo que se conoce como separación en la fuente.

El problema de las basuras es muy complejo en nuestro medio. Bien diferente a lo que ocurre en algunos países donde las fuertes sanciones, hacen que botar una colilla al piso en Calgary, Canadá, o un chicle en Singapur, tiene multas superiores a los mil dólares. Cultura ciudadana, con autoridad, es la fórmula.

En nuestras ciudades, el servicio de aseo residencial comprende la recolección, el transporte y la disposición final a rellenos sanitarios, muchos ya colapsados porque aquí, por lo general, la fórmula es “comprar, usar y botar”. Hasta ahora se está hablando de la “economía circular”, y sus 3R: reducir, reusar y reciclar.

El proceso debe comenzar en las viviendas, con estímulos, campañas, sanciones y educación ambiental, para lo que se conoce como separación en la fuente: separar para el reciclaje, el plástico, el papel, los metáles y el vidrio, para ser reutilizados en la elaboración de nuevos productos.

Desafortunadamente, quienes hacen separación en la fuente ven con frecuencia que la bolsa con los elementos seleccionados va a mezclarse en los carros recolectores de basura con el resto de los desechos y eso desanima a cualquiera. Solo se recicla un modesto 15 por ciento. Lo demás, a los cuestionados rellenos sanitarios.

El barrido de calidad, de calles, separadores, parques, andenes y zonas verdes, es fundamental. La dura y admirable labor de las personas que lo realizan bien, con sus escobas, debe ser complementada, para algunas áreas especiales, con aspiradoras y barredoras mecánicas para mantener áreas limpias permanentes.

Disposición final. Las tecnologías existen para que en lugar de enterrar los desechos, se usen para la producción de energía electrica. En nuestro medio, el cuello de botella está en la falta de rentabilidad económica por la estructura tarifaria actual. Y muy complejo construir un relleno nuevo por sus impactos ambientales y sociales, y las normas y licencias requeridas para su ubicación.

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