martes 12 de octubre de 2021 - 12:00 AM

La contaminación visual

Un ejemplo positivo en publicidad reglamentada y moderada son Barichara y Guadalupe, que debería ser imitado por otros municipios como Barbosa.
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Los temas ambientales y ecológicos llegaron para quedarsen. En este contexto se habla de ciudades sostenibles, ecociudades, ecobarrios, ecomunicipios. Por lo tanto es necesario que los planes de desarrollo departamentales y municipales y los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) se sometan a las normas superiores e incluyan estrategias, proyectos y objetivos ambientales que sirven para mejorar la calidad de vida y la salud de sus habitantes.

Existen desde luego leyes, normas, códigos y procedimientos jurídicos para enfrentar los factores y causas de la contaminación atmosférica, los olores ofensivos, el ruido, los vertimientos, y un problema del que se habla muy poco: la contaminación visual. La publicidad exterior visual desde luego es permitida, pero está reglamentada por la Ley 140 de 1994 para que las autoridades municipales y ambientales actúen en consecuencia.

Como lo explica una publicación de la Procuraduría General de la Nación, “se considera que hay contaminación visual cuando cualquier elemento o circunstancia, percibida por la vista, genera un impacto negativo en la estética y en la armonía del paisaje rural o urbano. En extremo, se refleja en alteraciones del sistema nervioso, trastornos de atención, estrés, dolor de cabeza, ansiedad, distracciones para conductores, ect.”

Hay mucho por hacer al respecto para que los municipios no se desmejoren en su estética que es fundamental para fortalecer el sector turístico. Un ejemplo positivo en publicidad reglamentada y moderada son Barichara y Guadalupe, que debería ser imitado por otros municipios como Barbosa.

Hay sectores de los municipios del área metropolitana de Bucaramanga en donde las motos se toman las aceras y no respetan señales ni semáforos, hay locales comerciales que optaron por sacar maniquíes, ropa, avisos móviles o colgados en postes y árboles. Las vallas, pasacalles, volantes, afiches, letreros, etcétera, deben ser limitados y controlados por las autoridades respectivas de acuerdo a las normas reglamentarias.

Urge que se realicen planes piloto para ordenar sectores comerciales en los aspectos mencionados, incluyendo además la seguridad, y así evitar que consumidores o clientes potenciales opten por no salir de sus residencias como ya ocurre, con efectos negativos para la demanda de bienes y servicios y la generación de empleo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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