martes 31 de agosto de 2021 - 12:00 AM

La crisis de las basuras

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En nuestro medio se valora la importancia de los servicios públicos domiciliarios cuando por alguna razón hay cortes de agua y luz, por ejemplo. Con el servicio de aseo está ocurriendo lo mismo, al haber sido prohibida por un juez la disposición final de basuras en el relleno sanitario El Carrasco que ha operado desde mucho antes de que se permitieran y autorizaran urbanizaciones en su entorno.

Y no sobra resaltar que El Carrasco tiene una geografía y ubicación privilegiada para su objetivo. Cercano a los municipios del Área Matropolitana, con espacio físico y características topográficas para más años, material de cobertura muy cerca, vías de acceso fáciles, etc. Todos estos factores inciden en el costo de la tarifa regulada por la Comisión de Agua Potable y Saneamiento -CRA-.

Para ubicar un relleno sanitario en otra parte, sí se han hecho gestiones. Consultores de la UIS expertos en el tema, después de analizar factores y alternativas para su localización, optaron por una zona al occidente del municipio de Lebrija. No pudieron continuar por oposición del vecindario. Otra reconocida empresa privada de aseo adquirió mil hectáreas en Chocoita sobre la ruta de Girón a Zapatoca. Me han informado que aunque tienen licencia ambiental tampoco han podido continuar con el proyecto.

Por la actual emergencia se ha intentado llevar las basuras a otros municipios. Para llevarlas a Medellín un camión recolector gasta más de 22 horas de ida y vuelta; el costo de la tarifa sería impagable.

Y mientras se encuentra un sitio para un nuevo relleno, con los estudios de factibilidad en lo económico, técnico, social y ambiental correspondientes, es prioritario que se inicie, estimule u obligue a todos los usuarios -comerciales, industriales y residenciales- la separación en la fuente de plásticos, cartón y papel, vidrio y elementos metálicos. Economía Circular para ayudarle al planeta: reducir, reutilizar y reciclar. Un 40% menos de residuos para un relleno. Está la norma pero no se aplica.

Y en el corto plazo y para evitar una grave calamidad pública con miles de toneladas de basuras en andenes y calles, no veo más alternativa que seguir utilizando El Carrasco pero con la obligación del gobierno departamental, municipios afectados y demás entidades relacionadas con el tema, buscar, definir, concertar y apoyar las alternativas posibles de realizar y conseguir los recursos económicos necesarios. Los gremios y la academia deben también participar.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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