sábado 21 de enero de 2023 - 12:00 AM

Hernán Clavijo Granados

Calidad de exportación

Para ser competitivas en un mundo globalizado, las empresas (y las ciudades) deben buscar la diferenciación. Esta diferenciación se fundamenta en 3 factores claves de éxito: especialización, eficiencia y experiencia.

En el año 2020, La Cámara de Comercio de Bucaramanga lanzó una ambiciosa estrategia para fortalecer las exportaciones del departamento llamada el Global Plan Santander, en el que se priorizan los sectores estratégicos Industrias 4.0, Agroindustria, Cadenas Globales de Valor, Turismo y Ciencias de la Vida. En este último componente, el Área Metropolitana cuenta con todo el potencial para diferenciarse de la mayoría de las ciudades de la región, en cada uno de los factores anteriormente enunciados. En términos de especialización, cuenta con instituciones prestadoras de salud de la más alta calidad, con énfasis en procedimientos de mediana y alta complejidad y la posibilidad de prestar servicios integrales a los pacientes en todas las especialidades médicas. Adicionalmente, cuenta con médicos entrenados en los mejores hospitales y las mejores universidades del mundo, que durante más de 30 años han venido desarrollando una valiosa experiencia que se convierte en una garantía para los pacientes. En el caso de la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV), por ejemplo, esta experiencia y los esfuerzos por llegar a los más altos estándares de calidad, se ven reflejados en la acreditación internacional y la certificación de calidad de múltiples organismos evaluadores a nivel de Latinoamérica y del mundo. Por último, y no menos importante, está el factor de la eficiencia. Cuando se trata del sector salud a nivel internacional, una de las grandes limitantes es el costo de los procedimientos. Países como Estados Unidos y Brasil que cuentan con instituciones de alta calidad y reconocimiento internacional similares a los de la FCV, tienen unos elevados costos que, en muchos casos, se convierten en una barrera para los pacientes que quieran acceder a estos servicios. Bucaramanga, por el contrario, ofrece unos costos muy competitivos que son muy bien ponderados por las pólizas internacionales y por los usuarios particulares que buscan tratamiento.

Este es un claro ejemplo de como una región puede enfocar sus esfuerzos en desarrollar unas claras ventajas competitivas que le permitan diferenciarse de los demás y lograr así, un posicionamiento estratégico que le permita ser líder en la exportación de este tipo de servicios. Por supuesto, para lograrlo, existen algunos retos. En este caso, haré referencia a los que, en mi concepto, son la principal barrera de nuestro departamento en materia de internacionalización. Por una parte, el bilingüismo. Es fundamental mejorar el nivel del inglés en toda la población, idealmente desde la educación primaria y con lineamientos claros sobre el estándar requerido por las empresas para atender el mercado internacional. En segundo lugar, la conectividad aérea. Si bien es cierto que hemos logrado mejoras significativas en los años recientes con vuelos directos a Panamá y a Estados Unidos, es importante conectar el aeropuerto Palonegro con el resto del mundo; un buen comienzo, a la luz de los acontecimientos recientes, sería tener un vuelo directo a Caracas. Por último, y no menos importante, tenemos el componente de la seguridad. Es de vital importancia para el viajero internacional sentir que está viajando a un lugar seguro. Nuestra ciudad cuenta con un clima favorable, y una altura ideal para la recuperación de los pacientes, pero seguimos teniendo grandes retos en materia de seguridad. Es cierto, tenemos retos, pero también tenemos todo el potencial para utilizar nuestra experiencia y nuestra eficiencia y ser especialistas en salud, con calidad de exportación.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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