sábado 18 de marzo de 2023 - 12:00 AM

¿Cómo evitar la profecía que se autocumple?

Una profecía que se autocumple es aquella en la que, partiendo de un postulado originalmente falso, se manifiestan consecuencias reales que conllevan a que se cumpla dicho postulado. Tradicionalmente se usa el ejemplo en el que, para ejercer presión sobre un banco, un grupo de personas riega el rumor de que el banco se va a quebrar (postulado originalmente falso). Ante estos rumores, los ahorradores salen corriendo a retirar su dinero (consecuencia real) llevando a que el banco incumpla sus obligaciones con sus acreedores, y derivando en la quiebra de la entidad (profecía que se autocumple).

En épocas de incertidumbre, es normal que las personas hagan supuestos o evalúen escenarios de lo que puede suceder con su vida, su trabajo, sus proyectos y sus inversiones ante cambios en el entorno, con el fin de anticiparse al resultado. Esto, desde el punto de vista de planeación y análisis de riesgo es necesario y altamente deseable, pero, ¿cómo evitar caer en una profecía que se autocumple? ¿cómo podemos salirnos de un círculo vicioso en el que asumimos que lo malo es inevitable y está fuera de nuestro control?

En conversaciones con empresarios y ejecutivos de la región, la sensación general es preocupante. La incertidumbre percibida por muchos frente a los cambios que se avecinan es cada vez mayor. Desde el punto de vista laboral, temas como la reducción de la jornada, los ajustes en las horas nocturnas, extras, dominicales y festivos, la restricción en los contratos de prestación de servicios y la posición de las empresas ante los conflictos laborales con sus empleados, generan gran preocupación. Esto, sin dejar de lado la zozobra generalizada a causa de la reforma tributaria, la preocupación latente por la reforma de salud y el muy preocupante y poco discutido proyecto de ley “por el cual se expide el plan nacional de desarrollo 2022-2026 - colombia potencia mundial de la vida”. Sobre este último, debo aclarar que la preocupación no solo radica en la calidad de las propuestas sobre los proyectos a realizar en el cuatrienio; sino en los superpoderes que le serían otorgados al Presidente de la República para poder materializar sus promesas de cambio, sin importar el costo o las consecuencias. Y así, llegamos al punto de esta reflexión: ¿cuál será nuestra profecía? A todas luces, parece ser que las empresas van a tener cada vez más dificultades para mantener el empleo, los créditos serán cada vez más caros, seguiremos viendo como aumenta la devaluación y empezaremos a ver cómo día a día decrece nuestra economía y aumenta la inflación. Esto aún no es del todo cierto (postulado originalmente falso). ¿qué podemos hacer para evitar que sea esta la profecía que se autocumple?

Por: Hernán Clavijo

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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