sábado 25 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Hernán Clavijo Granados

Reparar las fugas

En toda conversación sobre infraestructura surge una temática común: el cierre financiero. La conclusión en la mayoría de los casos es que se requiere el aporte de recursos del gobierno nacional para lograr la viabilidad financiera de los proyectos, especialmente en aquellos municipios en los que el presupuesto a duras penas alcanza para los gastos de funcionamiento.

La infraestructura de acueducto y alcantarillado es, en mi opinión, una de las más críticas en nuestra región por ser una necesidad básica para la calidad de vida de los habitantes de más de 50 municipios del departamento que no cuentan con un suministro de calidad ni una adecuada disposición de las aguas servidas. Teniendo en cuenta que muchos de estos municipios (a nivel nacional) carecen de los recursos y la capacidad técnica para estructurar, financiar, construir y operar esta infraestructura, el Gobierno Nacional crea un instrumento llamado Plan Departamental de Aguas, que le permite a la gobernación designar a un gestor (en Santander ESANT S.A. E.S.P.), y presentar proyectos que requieran inversión de la nación para su desarrollo.

Aparte de sentirme igual de indignado que el autor de la editorial de este diario el día de ayer, creo que se requiere una intervención urgente a la red que conduce los recursos de la nación a los municipios más necesitados. Según reposa en la página web del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, el 30 de octubre de 2020 fue lanzado el Plan Agua Vida para Santander, por un valor de “380.000 millones de pesos ... para cerrar esas brechas de inequidad social, para cerrar las brechas en agua y saneamiento básico, para llegar con más cobertura y atención a nuestra población rural, a nuestras familias campesinas”. ¿Qué ha pasado con estas obras? ¿Lograron cerrar algunas de esas brechas? Si lo difícil es conseguir los recursos para hacer las obras, ¿Qué es lo que está pasando en Santander?

Es necesario tener un gestor para desarrollar este tipo de proyectos. Un gestor con capacidad técnica, operativa y financiera; que sea ágil, transparente y, sobre todo, efectivo. Si su rol es cerrar las brechas, eso es lo que se debe evaluar: que efectivamente se cierren. Este gestor debe poder articular esfuerzos entre los entes territoriales, las empresas prestadoras de servicios públicos y la nación para poder conducir los recursos de manera efectiva a los proyectos que lo necesitan; para lograrlo, debemos primero reparar las fugas.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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