domingo 05 de julio de 2020 - 12:00 AM

Sembrar hoy, para recoger mañana

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Desde el principio de los tiempos, la seguridad ha sido una de las principales motivaciones del hombre para hacer cambios en la forma de hacer las cosas. La búsqueda de la seguridad alimentaria llevó al hombre neolítico a dejar su cultura nómada dando inicio a la siembra de alimentos, y con esto, el hombre sedentario comenzó a desarrollar los primeros bocetos de las ciudades en las que hoy en día vive cerca del 60% de la población mundial.

Con el tiempo, lo que originalmente obedecía a la necesidad de garantizar la supervivencia de la especie, se ha transformado en la búsqueda de satisfacer necesidades económicas, laborales y sociales, que le permitan a una persona tener la mejor calidad de vida posible. Hoy nos encontramos en un entorno en el que la seguridad a la que estábamos acostumbrados se desvanece; la realidad que conocíamos está cambiando y no queda otra alternativa que hacer cambios en la forma de hacer las cosas para encontrar esa seguridad que nos permite tener calidad de vida.

El coronavirus nos ha obligado a refugiarnos en la seguridad de nuestros hogares, poniendo en riesgo la seguridad laboral y limitando sustancialmente las interacciones sociales que son de vital importancia para nuestra salud mental. Las empresas han tenido que hacer grandes esfuerzos para proteger el empleo, aún cuando a causa de la emergencia sus ingresos se han visto gravemente afectados. Los gobiernos, cada uno a su manera, han tenido que adoptar medidas para proteger la vida de las personas con pleno conocimiento de que estas medidas tendrán efectos considerables en la economía.

Ante esta situación de incertidumbre, debemos volver a nuestro origen. Debemos garantizar nuestra supervivencia, protegernos los unos a los otros. Es el momento de darle la mano a quienes se han visto afectados por esta situación; es el momento de invertir en nuestra comunidad. El futuro de nuestra región depende de nuestra capacidad de invertir en ella y mantener el dinero circulando; nuestra seguridad depende de nuestra capacidad de sembrar hoy para recoger mañana. No necesitamos estar encerrados para estar seguros, necesitamos trabajar unidos, cuidando nuestra salud y fortaleciendo nuestra economía.

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