sábado 02 de abril de 2022 - 12:00 AM

Cuidado con lo que piensas

No hay que apresurarse a juzgar, porque en este momento los engaños y mentiras se promueven disfrazados de verdades. La correcta actitud es observar sin juzgar, y evitar la polarización que fanatiza.

Muchas personas no saben que cuando piensan que van a ocurrir cosas malas, lo que están haciendo es bloquear la posibilidad de que sucedan cosas buenas. Esta es el arma secreta de quienes lo único que buscan es el dominio de los demás para su propio beneficio. Ellos propagan falsedades para infundir miedo y ocultan la verdad, así, con demagogia y propaganda, enfocan el pensamiento del rebaño humano en la realidad que ellos desean manifestar. Cuando lo logran, ese pensamiento unificado se materializará irremediablemente.

Estos son tiempos muy revueltos porque hemos de soportar los últimos pataleos de las fuerzas de la oscuridad, que saben que su modelo de tiranía no tiene futuro. Vivir este torbellino de apariencias, conservando la paz interna, solo es posible si permanecemos en la neutralidad. No hay que apresurarse a juzgar, porque en este momento los engaños y mentiras se promueven disfrazados de verdades. La correcta actitud es observar sin juzgar, y evitar la polarización que fanatiza. “Por sus obras los conoceréis” enseñaba el maestro Jesús, entonces ignoren la verborrea de promesas vacías, que satura ahora el ambiente, y aténganse a los resultados de pasadas actuaciones. Cuando no esté en nuestras manos cambiar una situación adversa, pidamos “SOLUCIÓN DIVINA”. Recordemos que el Todo Poderoso es el único que sabe “caminar recto por caminos torcidos.”

También es este tiempo de revelaciones, el momento ha llegado en el que la corrupción, la opresión, y los métodos de control mental salgan a la luz. ¡Nada de lo que haya estado opuesto a las leyes universales del amor quedará oculto! La humanidad despierta y las instituciones de tercera dimensión se desmoronan. Es el cierre de una era muy convulsa que queda atrás y viviremos el amanecer de un mundo nuevo de armonía y felicidad. Hasta ahora nuestra historia ha sido la misma del águila que fue criada en un gallinero, se creyó gallina y nunca intentó volar. Pero nuestra consciencia ahora se expande, buscaremos la Luz, consagraremos el corazón al amor y volaremos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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