sábado 19 de junio de 2021 - 12:00 AM

Dos mundos aparte

La meditación diaria es la herramienta del despertar, nos ayuda a asimilar los códigos de luz que entran a transformar nuestro cuerpo físico y a activar nuestros centros superiores.
Escuchar este artículo

Por milenios en la Tierra ha dominado el patriarcado y nuestra cultura ha nacido del uso de la razón y de la lógica, con el grave inconveniente de que las creaciones mentales están regidas por la polaridad y acarrean consigo su propia sombra. Por eso en los mundos de tercera dimensión no existe día sin noche, salud sin enfermedad, paz sin guerra, ni siquiera medicamentos sin efectos secundarios. ¡Hemos vivido entre el dolor y la esperanza!

Ahora nuestro planeta está entrando en una dimensión más elevada donde la polaridad y los juicios quedan atrás, porque allí se vive en unidad perfecta. Es necesario adaptarnos y asimilar el cambio simplemente para poder sobrevivir, de otra manera nuestros cuerpos no resistirán el impacto de los pulsos de altísimas frecuencias que están transformando la vida en la Tierra. Nuestras creaciones deben expresar amor incondicional y eso solo puede hacerse si mente y corazón se unen en perfecta coherencia. El corazón agrega el sello del amor a lo que la mente piensa, solo hay que activar esa chispa divina del Creador en nuestro interior para disolver la polaridad. El hombre fue creado por amor y esa es realmente nuestra verdadera esencia, que ha dormido oculta por las sombras de la ignorancia y las toxinas del materialismo. Hay que recordar además que, por ley, de lo mismo que damos eso recibimos.

Como acompañantes de un planeta que asciende, la quinta dimensión ofrece poca similitud con lo que hemos vivido antes. Allí el tiempo es diferente: si en tercera dimensión nuestros pensamientos surgen de la polaridad y fluctúan entre hechos ocurridos en el pasado y miedo al futuro, en quinta dimensión solo existe el presente, que estabilizamos cuando hacemos consciente la respiración. La meditación diaria es la herramienta del despertar, nos ayuda a asimilar los códigos de luz que entran a transformar nuestro cuerpo físico y a activar nuestros centros superiores. Meditando nos estabilizamos en estados de perfecta paz, confianza, felicidad y poder, que es lo que ahora urgentemente necesitamos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad