sábado 06 de agosto de 2022 - 12:00 AM

El miedo y la libertad

La eterna búsqueda de los humanos ha sido ser libres, pero la creencia de que la libertad nos la otorgan desde el exterior nos impide buscarla en nuestro interior que es donde verdaderamente existe. Ser libre se vuelve realidad individual o colectiva cuando un individuo o grupo de individuos ha logrado disolver sus miedos. La incompatibilidad entre el miedo y la libertad es evidente: la libertad nos impulsa a expresar lo que somos, hasta que aparece el miedo que nos paraliza para la acción. Muchos creen que el opuesto al amor es el odio, pero no es así, cuando nos domina el miedo toda capacidad de amar colapsa porque desciende nuestra energía y desde estados de culpa o depresión no es posible amar. ¿podrá ser libre quien no se ama a sí mismo? ¡No! la falta de confianza en si mismo lo mantendrá sujeto bajo el dominio de los demás.

Según enseñaba Gerardo Schmedling: “existen cuatro familias de miedos y sus derivados: El miedo a perder, el miedo a enfrentar, el miedo a ser abandonado y el miedo a morir. Estos pueden desconectarse repitiendo muchas veces la información opuesta. Para el miedo a perder repitan: Nada es mío, nadie me pertenece, no retengo nada ni a a nadie, soy libre y concedo libertad total.

Superen el miedo a enfrentar repitiendo: nada ni nadie puede hacerme daño, nada puede limitarme, ni quitarme mi libertad. Soy una creación perfecta de Dios con capacidad para expresarme libremente sin depender de la opinión de los demás.

Superen el miedo a ser abandonados, repitan: nadie puede perder lo que le corresponde, a nadie puedo obligar, tampoco ser obligada. Todos son libres de tomar sus propias decisiones. Nunca estaré solo, siempre encontraré personas afines para compartir.

Reprogramación para el miedo a morir: La vida es un don divino que nadie puede perder, entra y sale continuamente de la materia. La Consciencia inmortal nace al plano físico para aprender y al plano espiritual para evaluar lo aprendido. Siempre estamos naciendo al amor”.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad