sábado 27 de marzo de 2021 - 12:00 AM

La energía vital

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El cielo y el infierno si existen, pero no en la otra vida sino en esta. Son estados internos del ser que pueden llevarnos a las profundidades del sufrimiento, o a vivir la felicidad como un estado permanente. Normalmente vivimos en un vaivén mental y emocional constante porque dependemos de lo que ocurra en el exterior: perfecto si nos es favorable, pero apabullante si hace descender nuestra energía vital. Porque el mayor tesoro que poseemos es nuestra energía vital, cuya estabilidad depende directamente del tipo de pensamientos que cultivemos. Es un asunto mental, si inconscientemente aceptamos pensamientos de: miedo, angustia, rencor o fracaso, estos no se quedan solos, sino que permiten la entrada a frecuencias afines que los fortalecen. Por eso dice la ley: “donde enfoques el pensamiento, eso crece”. En ese estado cualquier acontecimiento externo, que afecte la autoestima, puede precipitarnos a una depresión que nublará nuestra capacidad de ver opciones y activará limitaciones y traumas no superados.

Para salir de un estado depresivo es preciso subir la autoestima y limpiar las creencias equivocadas e interpretaciones erradas que causen sufrimiento. El antídoto puede ser repetir y grabar estas palabras: “yo soy una creación perfecta de Dios”, “Yo me acepto y me amo tal como soy ahora”.

La energía vital se mantiene alta cuando la consciencia está enfocada en el interior del ser y ya no sucede la fluctuación mental y emocional relacionada con los sucesos de afuera. La mirada hacia adentro va activando la consciencia y la conexión con el corazón, que hará que fluya el amor con cada pensamiento. Este es un proceso lento, al que llamamos “desarrollo espiritual”. Si el amor sazona nuestra vida la energía vital se mantendrá alta, habrá alegría de vivir, felicidad y sonrisas y también atraeremos a personas afines para compartir nuestra armonía. Mantener alta la energía vital es alcanzar el nirvana: prolonga nuestro tiempo de vida y rejuvenece, porque ya no existe desgaste celular. Además nos permite desarrollar con éxito los proyectos que inspire nuestra imaginación creadora.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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