sábado 06 de abril de 2019 - 12:00 AM

La salud y la felicidad dependen del intestino

¡Huyan del azúcar y los carbohidratos que, para completar, propician el sobrepeso, la diabetes y el Alzheimer!

En el caso de las abejas, nadie discute que la única diferencia, entre una abeja obrera y la reina es el alimento que recibe. Para los humanos es igual: “somos lo que comemos” y nueva información lo confirma. En un artículo del ‘New York Times’ leemos que “el intestino se comunica con el cerebro”. El doctor Henry Lin comprueba que “las toxinas del intestino afectan el cerebro”. Y Yoshinori Oshumi recibe el Premio Nobel de Medicina por su investigación sobre los beneficios del ayuno.

En su reciente libro ‘Grow a new body’, el PHD Alberto Villoldo afirma que “el 90% de la serotonina es producida en el intestino. La serotonina es tanto una hormona, como un neurotransmisor de importancia crucial para la neocorteza, encargada de permitir el aprendizaje, la espiritualidad y sentimientos elevados como el amor. Nuestro cuerpo está formado por 10 veces más bacterias inteligentes que células humanas, por eso, conservar contenta esa fauna interna es esencial para lograr salud y felicidad.

Algunas enfermedades del hombre moderno son causadas por un desbalance en su colonia de microorganismos”, continúa el Doctor Villoldo. “Las 1.000 variedades de bacterias buenas, que convierten los alimentos en usted, también se encargan de producir todas las vitaminas, minerales y aminoácidos que su cuerpo necesita. Pero, para efectuar esa transformación, ellas necesitan buena provisión de: vegetales con fibra, grasas y proteínas”.

“Infortunadamente muchas de nuestras bacterias benéficas mueren intoxicadas por antibióticos, azúcar, o carbohidratos (arroz, papa y trigo son procesados como azúcar) y los nutrientes no se absorben si quienes transforman los alimentos han desaparecido. Cuando merman las bacterias buenas, también se reducen los niveles de la hormona BDNF que favorece la formación de células madre para reparar el cerebro. Además se incrementan las bacterias malas, como el H. Pylori o la Cándida, cuyas toxinas hacen estragos al sistema inmunitario y le provocan a usted mal genio”. Resumen: ¡Huyan del azúcar y los carbohidratos que, para completar, propician el sobrepeso, la diabetes y el Alzheimer!”.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad