sábado 16 de enero de 2021 - 12:00 AM

La segunda venida de Cristo

Fuimos creados para cumplir un elevado destino cósmico, pero en vez de asumirlo hemos pasado milenios deambulando sonámbulos y perdidos. Ahora es el momento de despertar a lo que realmente somos....
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El Creador quiere expandir su universo y en esa expansión estamos incluidos nosotros. Por eso el 21 de diciembre del 2020 entraron a la Tierra energías de altísima frecuencia que nuestros cuerpos sintieron, pero nuestros sentidos no vieron, porque nuestro limitado rango de visión no pudo captarlas. Ese empujón energético marcó el inicio de la Era de Acuario a la que poco a poco nos adaptaremos dejando atrás el humano que fuimos para transformarnos en el que seremos. Esta es también la Era de la Unidad que disolverá la polaridad, porque vistos los acontecimientos desde un plano superior no existen ni el bien y ni el mal, sino que todo es perfecto.

La unidad la hallaremos entrando en el corazón, donde también habita el amor incondicional, que es nuestra herramienta de ascensión. Nadie puede dar de lo que no tiene, entonces primero dirigimos ese amor hacia nosotros mismos: “Yo me acepto, me amo y me honro incondicionalmente tal como soy ahora”. Y cuando nuestro campo áurico esté saturado, podremos proyectar amor hacia toda la vida en todas partes. Si un porcentaje determinado de humanos lo hace, seremos testigos de “la segunda venida de Cristo”, que no es otra cosa que el despertar global de la “Consciencia Crística” .

El salto cuántico a la quinta dimensión consiste en integrar en nosotros esa Consciencia Crística del amor incondicional. Su único precepto se sintetiza en: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”. Y esa “añadidura” es simplemente monumental porque se trata de volver a ser lo que fuimos antes de la caída. Veremos reactivada nuestra genética original de “hijos de Dios” y como tales nos integraremos a la vida inteligente de la galaxia, habiendo puesto fin a nuestro largo confinamiento como raza violenta. Fuimos creados para cumplir un elevado destino cósmico, pero en vez de asumirlo hemos pasado milenios deambulando sonámbulos y perdidos. Ahora es el momento de despertar a lo que realmente somos y con el soporte del Creador lo lograremos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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