sábado 18 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

La segunda venida de Cristo

Cuando hayamos aceptado el Amor Crístico en nuestros corazones comprenderemos que no estamos apartados de los demás, somos células de un solo organismo llamado humanidad.

Por esta fecha, en la que se conmemora el nacimiento de Cristo, se activa también la esperanza de su segunda venida. Seguramente no vendrá a nosotros físicamente, pero su esencia amorosa si está llegando a la Tierra en pulsos de energía de altísima frecuencia. Basta con abrirnos a ella y alojarla en nuestros corazones, para activar el proceso de “redención”, que Él inició, y que nos transformará en seres multidimensionales.

El Amor Crístico es incondicional y se expande hacia toda la vida en todas partes. Comienza dentro de cada uno cuando se acepta y se ama a sí mismo tal como es. Luego podemos enviarlo a la madre Gaia, a quien hemos saturado de venenos que destrozan esa capa vegetal que es su piel, y hemos contaminado sus ríos y mares, que son sus arterias, con todo tipo de desechos nauseabundos. Y, a pesar de tantas agresiones, ella responde siempre amorosamente conservándonos la vida.

Ha llegado el momento en que el Amor Crístico nos unifique como una familia. Valoremos y protejamos la naturaleza y sus preciosos animales, desde los insectos hasta los elefantes y ballenas, cada uno tiene una función específica así sea servir de alimento a una especie superior. Antes se creía que los animales no sentían pero ahora conocemos su sensibilidad y hemos observado sus expresiones de amor. ¿Estaremos afinados con el Amor Crístico cuando torturamos inocentes pollitos o masacramos las vacas para satisfacer el apetito desenfrenado por su carne?

Cuando hayamos aceptado el Amor Crístico en nuestros corazones comprenderemos que no estamos apartados de los demás, somos células de un solo organismo llamado humanidad. Sigamos el ejemplo que nos da nuestro cuerpo: el corazón late para bombearle sangre a todos los órganos, el estómago digiere los nutrientes que alimentan a todas las células, los pulmones respiran para llevar el oxígeno y eliminar el CO2 de todo el organismo. ¿Por qué no puede el hombre actuar pensando siempre en el bien común, en vez de concentrarse equivocadamente en llenar sus bolsillos?

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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