sábado 19 de diciembre de 2020 - 12:00 AM

¡Lo logramos señores!

Afortunadamente se consiguió el porcentaje de justos requerido, por lo tanto, en vez de Armagedón tendremos Ascensión.
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El 21 de diciembre será el día en que dejemos atrás la Era de “Piscis” para entrar en la de “Acuario”. Ese mismo día comienza el llamado “Gran Año”, porque nuestro sistema solar inicia otra órbita de 25.920 años alrededor de Alcione, el sol del sistema de las Pléyades. Drunvalo Melchisedek nos alertó en 1990: “nuestra civilización ha alcanzado tal grado de corrupción, que los Maestros Ascendidos advirtieron: si las cosas siguen así, antes de que comience el nuevo ciclo, esta civilización habrá sucumbido al Armagedón. Pero si para entonces ha despertado siquiera el 10% de la población, entonces su destino será la ascensión”. Afortunadamente se consiguió el porcentaje de justos requerido, por lo tanto en vez de Armagedón tendremos Ascensión.

Por eso este 21 de diciembre recibiremos el aliento del Creador proveniente del centro galáctico. Esta energía Gama expandirá nuestras consciencias, volverá más sutiles nuestros cuerpos y multiplicará nuestras capacidades. No todos ascenderemos al mismo tiempo, si la vibración propia es elevada la integración de los códigos de Luz será inmediata, de otra manera a ese ser le tomará algún tiempo asimilarlos. Traten entonces de conservar su frecuencia alta, desalojen el miedo y sus colaterales.

¿Quiénes son esos justos a quienes debemos la continuación de la vida? Con la invasión de los chinos al Tibet, la cumbre de la espiritualidad, los lamas, dejaron su hogar y se repartieron por el mundo sembrando sus semillas de sabiduría en muchos corazones. Oriente se volcó hacia occidente y desde la India, maestros como: Yogananda, Maharishi y Osho establecieron en USA exitosas escuelas multiplicadoras de sus enseñanzas. Los shamanes Americanos también revelaron sus secretos, guardados por 500 años, que seres, como Alberto Villoldo PHD, han podido integrar y expandir. También ha sido enorme el poder de las meditaciones globales que han congregado a millones. La primera fue “la Convergencia armónica”, que ocurrió en 1987, y desde entonces esas meditaciones han sido un llamado efectivo a la unidad de aquellos seres dispuestos a entregar al mundo lo mejor de sí mismos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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