sábado 09 de julio de 2022 - 12:00 AM

Pasado, presente y futuro

Cuando sentimos dolor es señal de problemas en el cuerpo, que se alivian tratándolos a nivel físico. Sin embargo el sufrimiento es diferente, procede de la mente y su causa son los pensamientos y sentimientos negativos enquistados. Esto a menudo ocurre a quienes viven evocando el pasado, donde es más fácil recordar las heridas, que rememorar las vivencias felices. Sanar esas heridas no puede hacerse desde el pasado, porque allí no es posible actuar. El antídoto solamente puede encontrarse en el presente, basta con: perdonar, perdonarse y seguir adelante.

También en el presente creamos el futuro usando nuestra capacidad de imaginar y sentir. En el universo, para crear algo, se necesitan dos tipos de energía: eléctrica y magnética, o masculina y femenina y en nuestro caso, el pensamiento es eléctrico y el sentimiento magnético. Al unir estos dos opuestos resultará una nueva creación que viajará en el tiempo, para materializarse luego en el momento apropiado.

Ojalá que todas sus creaciones fueran positivas: amor, éxito, abundancia y todo lo que desean. ¡Ayuden a crear ese cielo en la Tierra que nos ha sido prometido! Visualicen lo que sería su paraíso y siéntase allí disfrutándolo ya, luego entreguen su creación al universo acompañada de seguridad y gratitud. Hay que advertir que, si los asaltan las dudas o se dejan atrapar del miedo, sabotearán esa creación. O si, con su poder creativo pretenden lesionar a alguien, o dañar sus pertenencias, las consecuencias serán muy graves, porque hay una ley infalible que determina: “de lo que das, de eso mismo recibes”.

Traten de permanecer en el amor, que es la vibración más elevada, esa será su coraza de protección en momentos difíciles. No nos es posible cambiar lo que ocurre afuera, pero dirigiendo la mirada hacia adentro si podemos actuar observando y transformando: pensamientos, sentimientos y actitudes con el método más efectivo que es la meditación diaria. Meditar es un viaje que nos lleva desde la mente que piensa, al corazón que sabe y allí es donde hallamos la paz.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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