miércoles 30 de octubre de 2019 - 12:00 AM

¡Contundente!

Más de cien mil votos de diferencia sobre el segundo le dan además de la victoria electoral la legitimidad suficiente a ese mandato ciudadano
Escuchar este artículo

Independientemente de los medios y causas que lo provocaron el resultado electoral del domingo en Bucaramanga fue simplemente así: ¡contundente!

Los bumangueses eligieron como su nuevo alcalde a Juan Carlos Cárdenas, el heredero de Rodolfo Hernández, quien de paso cumplió su propósito de renovar el concejo y “quemar” a los concejales de la “vieja guardia”.

Más de cien mil votos de diferencia sobre el segundo le dan además de la victoria electoral la legitimidad suficiente a ese mandato ciudadano que los bumangueses hastiados, rabiosos y temerosos de que la política tradicional retomara el poder en la ciudad decidieron creer en el discurso de la lógica, la ética y la estética, y ahora del gobierno de los ciudadanos libres, y acudir a las urnas para respaldarlo.

La estrategia de Rodolfo funcionó a la perfección. La suspensión le cayó como anillo al dedo pues en un momento en el que su candidato no despegaba supo aprovechar la coyuntura y salió a hacer campaña, a atacar a los rivales de Cárdenas con la ventaja de saber que quien se defendiera o lo contratacara pagaría cara su osadía en términos de popularidad.

Y así fue. Quienes decidieron atacarlo pagaron el precio del repudio ciudadano en las urnas.

Pienso que ahora sí podemos hablar del “efecto Rodolfo” o de “la era Rodolfo” porque lo de la vez pasada sigo pensando fue “un parto de mula”, pero esto; esto señores, es un hecho que da inicio a una nueva era de la política en Bucaramanga, Santander y Colombia, sería necio no aceptarlo.

Espero que el nuevo gobierno aprenda de los errores cometidos en el pasado en materia de gestión y gobernabilidad, producto quizá del estilo personal de Rodolfo o de su inexperiencia en lo público, y logre sacar adelante los proyectos y obras que requiere la ciudad concentrándose ahora sí en lo que le toca: resolver los problemas de la ciudad.

Pasado el fragor de la campaña solo me resta desearle al Ingeniero Juan Carlos el mejor de los éxitos y a mi bonita que Dios la bendiga.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad