miércoles 19 de junio de 2019 - 12:00 AM

El pastorcito mentiroso

Sxxxx.

Del pastor Jaime Andrés Beltrán se pueden decir muchas cosas, menos que sea políticamente torpe. Sabe que su capital político son sus ovejitas, los fieles de su iglesia que como borreguitos hacen todo lo que sus pastores les dicen, desde diezmar y firmar planillas hasta votar con sus familias por el que él diga.

En esa tarea le ayuda su padre, el también pastor Jaime Beltrán, un auténtico “zoon politikon” (“animal político”) quien desde hace muchos años ha sabido acomodarse en cada elección para acumular poder e influencia.

Luego de ser liberales toda su vida, a pesar de no pensar como liberales, pues es conocida su ideológicamente contradictoria posición frente a temas como el aborto, el libre desarrollo de la personalidad, el matrimonio igualitario, y el apoyo al NO en el plebiscito por la paz; hoy reniegan de ese partido en el que siempre militaron e hicieron política presentándose ahora como una “alternativa” por firmas para la alcaldía de Bucaramanga, siendo que no lo son.

La malquerencia al interior del partido parece no fue gratis. Algunos señalan a Beltrán como uno de los responsables de la “quemada” del candidato liberal Carlos Ibañez a quien todo parece indicar Beltrán traicionó desatendiendo la disciplina de su partido para apoyar a otro candidato, lo que finalmente facilitó la victoria del “picapleitos”.

Pero el historial de traiciones de Beltrán no para ahí. Fuentes humanas lo vinculan a la pasada campaña a la gobernación de Holguer Díaz, al punto que la publicidad de este último era almacenada y distribuida desde un inmueble de Beltrán. El candidato liberal era el actual gobernador Didier Tavera.

Posteriormente en las elecciones presidenciales, nuevamente Beltrán optó por violar los estatutos de su partido y la ley electoral y alegando una pretendida “objeción de conciencia” decidió apoyar a la disidente liberal Vivian Morales, quien a la postre al igual que Beltrán terminaron respaldando al candidato Uribista.

De manera que si por coherencia y lealtad fuese, la trayectoria política de Beltrán pareciera estar marcada por la mentira y la traición, lo cual en lo personal no me genera ninguna confianza.

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