miércoles 25 de marzo de 2020 - 12:00 AM

El tapabocas

buena parte de los ingresos de muchas familias colombianas provienen de actividades independientes e informales que no podrán desarrollar por virtud de las medidas sanitarias...
Escuchar este artículo

Calle la jeta” decían nuestras recias matriarcas santandereanas cuando la inocente imprudencia infantil afloraba en alguna embarazosa situación que pudiera poner en entredicho su credibilidad y autoridad.

Se cerraba la boca por obligación.

Ahora por obra de una pandemia, no solo nos vimos obligados a cerrar la boca ,sino también a tapárnosla, a riesgo de morir contagiados por un extraño y diminuto virus, que visto al microscopio parece tener corona, como si fuese un rey, y en verdad que hoy parece serlo, rey del terror el miedo y el pánico, no se habla más que de él y ocupa los titulares de todos los medios de comunicación.

Quiero pensar que su reinado no durará mucho y que dentro de poco la humanidad recibirá un parte de victoria propiciado por la naturaleza, nuestro sistema inmunológico o por la ciencia.

Si bien es cierto las medidas restrictivas adoptadas son oportunas y necesarias, no menos cierto es que las soluciones a la crisis económica a que se verán avocadas miles de familias a causa de las mismas brillan por su ausencia.

Para nadie es un secreto que buena parte de los ingresos de muchas familias colombianas provienen de actividades independientes e informales que no podrán desarrollar por virtud de las medidas sanitarias.

Las autoridades tanto nacionales como territoriales no parecen hasta ahora tener algún plan de contingencia que garantice un ingreso mínimo y la seguridad alimentaria de esas familias.

Tampoco existe presencia efectiva de las autoridades en las centrales de abastos para evitar el acaparamiento y la especulación, un call center no es suficiente.

Entre tanto nuestro avaro e insolidario sistema financiero al que tantas veces nos han obligado a “salvar” con nuestros impuestos, cierra plataformas digitales, se hace el de la vista gorda y el Gobierno Nacional no le exige nada, como si lo fuese a hacer voluntariamente.

En fin, esta crisis se ha enfrentado con muchas restricciones y pocas soluciones, con unos pocos y no con todos. ¿Será acaso que si redestinamos el 4 x mil y dejamos de dárselo a los banqueros estos se quiebran?... ¡lo digo sin tapabocas!... ¡No!

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad