miércoles 01 de julio de 2020 - 12:00 AM

La excusa perfecta

Todo parece indicar que los corruptos han encontrado en la emergencia sanitaria la excusa perfecta para continuar robándose los recursos públicos.
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La semana pasada el ministerio de hacienda hizo la presentación del marco fiscal de mediano plazo, herramienta oficial creada para planificar las finanzas del país.

Según un informe periodístico publicado por Noticias Uno una vez revisado este documento por el observatorio fiscal de la Universidad Javeriana conformado por expertos en finanzas públicas estos pudieron concluir que los recursos que anunció el gobierno como destinados para atender la pandemia “no cuadran y no son trasparentes” pues mientras el gobierno dice haber invertido 117 billones de pesos, el informe deja ver que solo se han invertido 25,4 billones y que el restante corresponde a avales para endeudamiento.

Surgen entonces varias preguntas:

¿En dónde están los 25,4 billones de pesos gastados? Porque por lo menos en Santander no se han visto.

¿Cómo se están invirtiendo? Pues que se sepa no se ha construido un solo nuevo hospital y la inversión en el tema se limita a unas cuantas UCIS y ventiladores.

A propósito de los ventiladores, por alguna extraña razón algún amigo del gobierno quiere importarlos bien caros en vez de comprárselos a la Universidad de Antioquia a buen precio.

Mientras tanto el gobierno nacional que se niega a exigirle a los bancos aportar en esta crisis, prefiere solicitar un crédito por 700 millones de dólares al Banco Mundial para atender la emergencia.

El gobierno atiende así varias voces que se alzan desde el congreso “muy preocupados ellos por la emergencia” para que se recurra a los créditos internacionales para solventar la crisis.

Todo parece indicar que los corruptos han encontrado en la emergencia sanitaria la excusa perfecta para continuar robándose los recursos públicos.

Pero además el gobierno no ha informado con claridad qué destinación le dará a esos empréstitos.

El panorama es desalentador, pues mientras todo esto ocurre, el contralor y el fiscal general, los encargados de vigilar que no se roben esa platica, parece ser violaron el aislamiento en la isla de San Andrés junto a sus esposas que trabajan cada una en el despacho del otro.

¡Después no digan que no les avisamos!

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