Publicado por: Jaime Calderón Herrera
Los columnistas Armando Montenegro y María Jimena Duzán, y el Portal La silla vacía, habían manifestado dudas y certezas que cuestionaban al abogado pereirano Alberto Rojas Ríos, hoy elegido por el Congreso de la República como nuevo Magistrado de la Corte Constitucional.
Evasión de impuestos, supuestas amistades con jefes de la parapolítica y parlamentarios relacionados con éstos, ensombrecían la postulación de Rojas. Ahora, Noticias Uno denuncia que el nuevo magistrado fue demandado por fraude procesal en documento público y estafa, por supuestamente haber adulterado una autorización de pago de una indemnización que nunca recibieron los hijos y la esposa de quien falleciera como consecuencia de un accidente trágico con una volqueta del municipio de Funza.
Según la viuda, el nuevo magistrado cobró la indemnización con un documento falso. Según Rojas, la viuda vendió a un tercero los derechos. Lo cierto es que la justicia no estableció la verdad, pues el caso prescribió por vencimiento de términos sin condena ni absolución, no obstante que según Noticias Uno, el CTI logró establecer la falsedad del documento presentado para cobrar la indemnización pagada por dicho municipio.
La Corporación Excelencia en la Justicia, ha venido advirtiendo la creciente corrupción con impunidad en todos los niveles de la administración de Justicia.
Por razones políticas, el entonces presidente Uribe también denunció corrupción en la Corte Suprema; los abogados en general cuestionan al Consejo de Estado y al
Consejo Superior de la Judicatura. La Contralora denuncia el carrusel de las pensiones. La gestión de los últimos Procuradores ha sido controvertida por negligencia en algunos casos o por sesgo en otros. También, por anteponer las creencias a la Constitución. Rojas Ríos ha sido Viceprocurador y Procurador General de la Nación encargado, y durante el tiempo en el cual estuvo procesado, se desempeñó como Procurador Delegado para asuntos civiles.
Noticias como esta, que son de presentación cotidiana en Colombia, enfurecen y producen desesperanza. El escepticismo crece ante la precepción de que no pasará nada y a pesar de que lo normal es que el señor Ríos no se posesione sin aclarar definitivamente sus líos, muy probablemente el Presidente le dará posesión alegando algún tecnicismo jurídico, mientras el Congreso pedirá que se aclare por las “autoridades competentes”. Entretanto, Rojas se defenderá como “impoluto” Magistrado.
]Ya el ex presidente Uribe había dictado doctrina: “voten, voten, mientras los mandan a la cárcel”. Todos votaron… pero no todos fueron a prisión.
Sin credibilidad en la justicia, difícilmente habrá paz en Colombia. Ya lo consigna el Talmud: “¡Ay de las generaciones cuyos jueces merecen ser juzgados!”









