Próximamente visitará las provincias de Guanentá y Comunera la viceministra de turismo, Tatiana Orozco, para conocer el potencial de esta zona.
Publicado por: Jaime Calderón Herrera
Medellín1987, cae asesinado por los paramilitares el profesor de la Universidad de Antioquia Héctor Abad Gómez, su hijo encuentra en un bolsillo del padre caído un soneto inédito de Borges.
Veinte años después, Héctor Abad escribe ‘El olvido que seremos’ (2006), en el cual narra aspectos íntimos de su vida familiar y su visión del padre que trascendió del amor de familia al amor por la justicia social.
A propósito de silencios, que hoy discute la opinión pública, recordé la narración de un aparte del libro mencionado, donde el autor relata desde el dolor y la nostalgia algunos momentos simpáticos relacionados con los pretendientes de sus muy hermosas hermanas.
Refiriéndose a Eva Victoria, ‘Vicky’, nos cuenta que tuvo un pretendiente “muy bajito, que se moría por ella pero ella no por él, porque le parecía muy serio y, sobre todo muy bravo. Como usted no me hace caso, le dijo el hombre una vez, la voy a cambiar.
Y puso Vicky a su mejor yegua, porque a él le gustaban los caballos sobre todas las cosas y, decía ahora monto en Vicky todas las semanas”.
Si lo relatado por Abad en su libro (no de ficciones) es cierto, y no tengo razones para pensar lo contrario, pues que yo sepa no ha sido desmentido, puedo deducir que no se trata de un comportamiento “decente”, al menos con Eva Victoria.
Ojalá tal proceder del personaje haya sido diferente en su adultez y recuerde con vergüenza su juventud.
Habría que preguntarle a Abad si lo narrado por el personaje Eva a partir de la página 247, en su novela ‘La Oculta’ (2014) tiene relación con el episodio que reproduje textualmente antes, o solo es una ficción que recuerda el verso del poema inédito de Borges ‘Aquí, hoy’ que dice: Ya somos el olvido que seremos. /El polvo elemental que nos ignora/ y que fue el rojo Adán y que es ahora/todos los hombres, y que no veremos.









