martes 24 de noviembre de 2020 - 12:00 AM

Esperanza, desconfianza y otros demonios

La humanidad no tiene experiencia logística similar para producir, trasportar, distribuir, almacenar y vacunar de manera adecuada a escala global.
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La esperanza de que la pandemia Covid 19 termine, se ha fundamentado en unas vacunas con efectividad mayor al 90% y con seguridad “aceptable”, pero no está claro que tan duradera sea la inmunidad, para entonces, saber cuántas personas, deban ser vacunadas. Expertos consideran que ese número asciende a más de cuatro mil millones, y teniendo en cuenta que se necesitará una segunda dosis de refuerzo, habría que vacunar a más de nueve mil millones. ¡Hacerlo requiere una acción monumental de la humanidad!

Las doce candidatas principales requieren refrigeración entre menos 20 grados centígrados hasta menos setenta. No está claro como se va a superar dicho obstáculo de manera eficaz, pues el problema no está solo en el almacenamiento, también durante la distribución y durante el proceso de aplicación. La vía lógica de transporte de las dosis es la aérea. Entendidos estiman que se necesitarán ocho mil aviones cargo Boeing 747 o similares para el transporte desde producción a los centros de acopio. A ello, agreguemos la distribución nacional, regional y local.

La humanidad no tiene experiencia logística similar para producir, trasportar, distribuir, almacenar y vacunar de manera adecuada a escala global. Hay herramientas eficientes, incluso derivadas de la aplicación de la inteligencia artificial, solo que la gran barrera es la inequidad dentro y entre las naciones, pues cohabitan grados extremos de desarrollo e infraestructuras, y para detener la pandemia, se requiere una vacunación sin distingos de naturaleza alguna, de lo contrario, este magno esfuerzo será inútil en detener al Covid 19 aunque resulte en un resonante éxito para reactivar la economía de las naciones poderosas.

Es alentador que la ciencia una vez más nos brinda soluciones, pero debemos mirar con precaución los retos mencionados, exigir de nuestras autoridades nacionales, locales y regionales una planeación adecuada, teniendo en cuenta la autonomía del ciudadano en aceptar la vacuna, decisión que puede estar influenciada por la desconfianza en estas inmunizaciones. Otra esperanza estaría en que la biología del SarsCov2, decida dejarnos en paz.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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