martes 03 de noviembre de 2020 - 12:00 AM

La grandeza es la verdad

Trump es mala persona: narcisista, chabacán, con mala reputación, machista, racista y mentiroso. Le han contabilizado hasta una mentira cada veinte minutos.
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Las leyes siempre han ido lustros atrás de las realidades del ser humano, pero nunca antes habíamos necesitado con tanta urgencia cerrar esa brecha, dado el enorme daño que la ausencia de regulaciones a las distintas manifestaciones de la tecnología en la era digital produce. Hoy existen cientos de iniciativas que propenden por combatir la desinformación, pues es bien sabido como los rumores, las teorías conspirativas, las noticias falsas, manipulan las mentes y enferman como un cáncer metastásico a las democracias. Hace tan solo cuatro años, el fundador de Facebook dejó entrever, dos días después de la elección de Trump, que las falsas noticias habían jugado un papel definitivo en el resultado. Recordemos que Clinton lo superó por más de dos millones de votos en el conteo del voto individual, pero perdió en el número de delegados al colegio electoral, pues Estados con poca población y muy conservadores, tienen igual número de representantes que otros que los quintuplican en población.

Una de las formas más efectivas, para alguien que advierte su derrota es la descalificar el proceso de elección, de la misma manera que un delincuente descalificaría a su juez, o un mal estudiante descalifica a sus profesores o a su colegio.

Trump se ha caracterizado por no reconocer barreras y creer de manera enfermiza que todo vale. Cuando le preguntaron qué pensaba con relación a una dispensa en el cobro de impuestos en su primer gran proyecto inmobiliario en New York, durante cuarenta años y por un monto de 40 billones, respondió que lo único que se le ocurría era por qué no había pedido exención por cincuenta millones. Trump es mala persona: narcisista, chabacán, con mala reputación, machista, racista y mentiroso. Le han contabilizado hasta una mentira cada veinte minutos.

El mundo será peor con la reelección de tan peligroso y pintoresco personaje. Con Biden será posible afrontar con éxito los retos del cambio climático, las sindemias y otras plagas.

PS: Horacio Serpa fue un hombre serio, sano, noble, empeñado en la paz y la lucha contra las iniquidades y las inequidades, que admiré, respeté y le agradecí su amistad. La nación lo extrañará

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