martes 30 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Liberales embejucados apoyan a Mockus

'Un poder sin partidos o con partido único tenderá hacia la dictadura y el estatismo y se congelará en sus propias ideas' afirmación de Eduardo Haro,  que por cierta,  debería preocupar a los colombianos que asistimos  a la decrepitud  de los  partidos políticos de larga tradición y a la hipoxia neonatal de los recientes.

Pero en Colombia se dice secularmente que aquí nada pasa, y la política se enmohece de corrupción y violencia y los miedos infundidos sobre realidades ciertas, obnubilan el pensamiento, el cual se inclina ante el capatazgo. Noemí no es conservadora pero es la candidata del partido conservador. Su uribismo desteñido la coloca temporalmente en el segundo lugar de las encuestas,  pero  con la tarea de contener la desbandada que todos los analistas predicen.

Santos que no es uribista es quien  recoge al uribismo  (coalición de  amigos del dinero, el poder y las armas) augurando una renovación de la alianza que lleva ocho años en el poder, pero ahora con la comandancia de la oligarquía tradicional y el subordinamiento de la oligarquía emergente.

Petro  conservador de izquierda,  se desdibuja como candidato del Polo, extraña mezcla del anapismo conservador de antaño cuño, y  la coalición de la izquierda democrática integrada por el Moir y un Partido Comunista arrepentido de la combinación de todas las formas de lucha.

Pardo, hombre preparado,  es candidato de un Partido liberal que dejó de serlo, para convertirse en una organización que agrupa intereses de políticos de diversa índole desde Héctor Helí hasta Arlet Casado, sin  ataduras ideológicas, y con el solo interés de la defensa de sus intereses personales, para lo cual utilizan casi todas las  formas de lucha. Por tal motivo no obstante existir mucho 'liberalismo', el candidato Pardo  no asoma.

Fajardo se fundió y habrá que verlo en nueva competencia, mejor entrenado.

Cualquiera de los candidatos actuales es en mi concepto conservadurista y no representan ni siquiera un cambio en la ubicación de los muebles, con excepción de Antanas Mockus, quien siendo también conservador, su propuesta conlleva intrínsecamente la tolerancia, la educación, la reflexión , condiciones que me dejan ver un liderazgo que reemplace al capatazgo actual.

Por tal razón, no obstante mi condición de liberal de izquierda, huérfano de jefes y de partido, y como consecuencia de la búsqueda de lo que más le convenga a Colombia, tomé la decisión de recomendar  el voto a favor de Mockus y me pongo a la orden de cualquier organización que se denomine algo así como: 'Liberales embejucados  apoyamos a Mockus'.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad