martes 04 de mayo de 2010 - 10:00 AM

Mockus, inatajable

Todos están de acuerdo  en que la inteligencia de un individuo se sustenta en su capacidad de abstracción matemática y en el desarrollo de su área cerebral destinada al lenguaje.

El candidato Mockus, además de políglota, es matemático, también filósofo, también político. Se graduó con honores en el Liceo Francés de Bogotá.  Estudió en la Universidad de Dijon  y en la Nacional. La Universidad de París le concedió el título de Doctor. Ha sido profesor visitante de la Universidad de Harvard. Ha viajado por el mundo  comprendiendo. Mockus es atípico en Colombia, pues siendo de clase media,  ha logrado un nivel de educación al que solo tienen acceso los muy ricos. Lo ha logrado por sus capacidades intelectuales y por su esfuerzo.  Comparado con cualquier político nuestro, la diferencia es abismal. Es más, cuando llegue a  la presidencia, será el presidente más ilustrado de todos los tiempos.

Hijo de un arquitecto y una artista, sufre la pérdida prematura de su padre por cuenta de un accidente aéreo acaecido en Cartagena. De ascendencia Lituana, carga en su historia familiar la de un pueblo vapuleado por rusos y alemanes. Su abuelo médico sufrió el destierro en Siberia. Su mejor amigo, Vitas Slotkus, fue asesinado por las Farc.

Todos lo reconocen por su sensibilidad con autoridad, no tiene la dureza del vidrio que se fractura ante los temblores, sino la del acero que se mantiene en los terremotos. La personalidad de Mockus pareciera llevar el sino de su significado: Moisés.

Con su liderazgo logró un equipo técnico-político envidiable con Peñaloza, Garzón y Fajardo. Los economistas Kalamanovitz y Alejandro Gaviria son garantía de sapiencia. Convoca a gente de izquierda y de derecha, a jóvenes y a viejos, a ricos y a pobres, a hombres y a mujeres.      Hace mucho tiempo nos viene diciendo que sin respeto por la vida y por la ley,  la nación no puede progresar, sólo que hasta ahora lo estamos escuchando, después de haber recorrido todos los caminos de la barbarie y la corrupción. Él mismo es el ejemplo de lo que logran la educación y la reflexión. Tiene principios y valores.

Por todo lo anterior, Mockus es inatajable.  La propaganda negra crecerá con el respaldo creciente  de las masas. Estrategas perversos  prepararán infamias, ignominias, actos desesperados que involucren vecinos y nacionales.

La injerencia inducida de venezolanos y ecuatorianos en esta campaña, es tan indeseable como lo es la del embajador gringo, pero peor es la participación del presidente Uribe, quien posee el fiel de la balanza: el poder de hoy.

 

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