martes 08 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Vacunas seguras y efectivas

Preocupa que la esperanza hoy en la vacuna deseada y deseable, pavimente los atajos en la investigación, producción y aplicación de la misma, a riesgo de la seguridad a mediano y largo plazo.
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En la historia de la humanidad uno de los virus que produjeron mayor mortalidad fue el “variola major”, sin embargo, logramos erradicar la viruela mediante la vacuna.

Dicho virus se transmite de manera un poco similar al SarsCov2 mediante gotas provenientes de los enfermos y por el contacto con superficies contaminadas, y dado ese antecedente, tenemos fincadas nuestras esperanzas en las más de 160 vacunas en estudio para el covid19.

Pero mucho hay de la vacuna de la viruela a las vacunas de hoy. Como casi todas las cosas empiezan, Mary Montagu observó en Turquía que los campesinos pinchados accidentalmente con agujas contaminadas con pus de viruela de las vacas no adquirían luego la enfermedad humana. A su regreso a Inglaterra y divulgarlo, recibió el rechazo de los académicos de entonces, pero en 1755 el Colegio médico de Londres dio la aprobación a lo que para entonces se conoció como variolización. Luego Edward Jenner comprobó en su propio condado la observación de Montagu, e inoculó a su hijo y a dos criadas con viruela vacuna, procedimiento que luego extendió a vecinos, observando resultados que le merecieron respeto, y que, junto con sus prolíficas investigaciones, le hicieron acreedor al ingreso a la Royal Society de London y posteriormente al título de Doctor en Medicina de la universidad Saint Andrews de Escocia. Es así como este cirujano, no médico, aportó los fundamentos de la inmunología y las vacunas. No me perdonaría si olvidara que Jenner fue el primero en relacionar el dolor anginoso de pecho con la obstrucción de las arterias del corazón.

La ciencia avanza con el método científico y las vacunas recientes debieron someterse a las cuatro fases exigidas antes de ser aceptadas, de manera tal, que fuera comprobada la eficacia en términos de inducir respuesta inmunológica, pero también en evitar contraer la enfermedad, siempre con altos índices de seguridad.

Preocupa que la esperanza hoy en la vacuna deseada y deseable, pavimente los atajos en la investigación, producción y aplicación de la misma, a riesgo de la seguridad a mediano y largo plazo.

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