Publicado por: Jaime Chavez Suarez
Para el desarrollo integral de los países es necesario que haya crecimiento económico, siendo esta una consideración que puede resultar insuficiente, si las consecuencias de ese crecimiento no benefician a la mayor parte de la población. Entonces, estaremos frente a una de las tantas desviaciones que puede tener esta variable, que goza de especial aprecio por parte de los analistas macro-económicos, así como de los organismos internacionales.
El tema tiene que ver con los objetivos que busca el Gobierno con los propósitos del Plan de Desarrollo y con el modelo que se haya escogido para alcanzarlo. Cuando se tienen planes incluyentes en lo social, los propósitos deben estar orientados a incrementar la cobertura de las principales carencias que existen en una sociedad desigual, como las que tenemos en la mayor parte de los países latinoamericanos.
Los objetivos deben enfocarse a cubrir las brechas existentes en aquellas áreas donde la calidad de vida presenta grandes desequilibrios en la población, desequilibrios que se traducen en baja calidad de vida para los habitantes de zonas marginadas, haciéndolos cada vez más vulnerables y expuestos a seguir perpetuando en sus descendientes las condiciones de marginalidad, expresadas en pocos niveles de educación, con lo cual las oportunidades de mejoramiento se tornan esquivas; no se tiene acceso a la vivienda, acceder a la salud es un viacrucis y escasamente se
logran ingresos de subsistencia, aún en edad de pensionarse.
Las economías de mercado con enfoque social destinan parte de los ingresos que el Estado recibe por la explotación de recursos naturales y minería, especialmente para alimentar con reservas un gran fondo social que atienda estas necesidades y propenda por el desarrollo integral y armónico de la sociedad a la que se pertenece. Financiar buena parte de los programas sociales a través de esta alternativa resulta un ejercicio de pragmática solidaridad, si tenemos en cuenta que su fuente de recursos hace parte de la riqueza nacional que pertenece a todos los ciudadanos. El problema está en el modelo que privilegia la concentración del ingreso en lugar de la inclusión económica y social.











