lunes 07 de diciembre de 2009 - 10:00 AM

Racionalizar consumo

Varias razones nos mueven a escribir sobre este tema, a pesar de los múltiples propósitos que todos hacemos cuando recibimos las facturas de los servicios públicos y sentimos su impacto, de manera directa, en el presupuesto familiar. Los servicios públicos domiciliarios constituyen una muestra palpable del mejoramiento en la calidad de vida de quienes los disfrutan. Aún existen grandes diferencias en este sentido, entre los países avanzados y los de más bajos ingresos. Algunos países africanos presentan graves deficiencias en la atención de agua potable y alcantarillado para su población.

En América Latina tenemos el reto de acercar las desigualdades que caracterizan a los habitantes de la ciudad y los del área rural. La mayoría de nuestros municipios gozan de la energía eléctrica, del acueducto y de menor cobertura en alcantarillado. En los barrios marginales de las grandes ciudades y en pequeños caseríos, se adolece de la buena disposición de basuras, así como de las aguas servidas, lo que genera problemas crecientes en la salud de sus moradores. Pero existe un compromiso mayor que nos debe mover a todos los habitantes del planeta a racionalizar el consumo. La sostenibilidad del medio ambiente, el uso de los recursos naturales y la vida misma del ser humano están en juego. El calentamiento global es una realidad que debemos admitir y que en buena parte obedece al desordenado uso de los bienes a nuestra disposición. Hoy, como nunca antes, cobra vigencia la necesidad del uso racional de los servicios públicos, si de verdad queremos detener el grave deterioro que la tierra presenta.

Y, ¿Cómo podríamos lograrlo? Este debe ser un propósito de la humanidad entera. Esperamos que la reunión de jefes de Estado en Copenhague, durante este mes, trace una pauta desde los más altos niveles decisorios; es decir, desde aquellos países que más generan contaminación, que incumplieron o no firmaron el compromiso de Kyoto, para reducir la emisión de gases y que ahora deben señalar el camino para lograrlo.

En lo nacional, con campañas muy llamativas, desde los ministerios del medio ambiente, educación y minas, así como desde las corporaciones regionales. Desde luego que este propósito debe ser liderado por las empresas prestadoras de servicios públicos.

Muy buena parte de esa responsabilidad descansa en cada uno de nosotros, asumiendo una actitud, tanto en familia como en la empresa y la comunidad; dispuesta a alcanzar altos niveles de conciencia encaminados al buen uso de los servicios públicos, evitando el desperdicio de los escasos recursos a nuestra disposición.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad