sábado 22 de junio de 2019 - 12:00 AM

Aditivos alimentarios

Aditivos que han sido prohibidos en otros países debido a los problemas graves de salud que producen siguen siendo permitidos en Colombia.

En días pasados, nuestros “honorables” congresistas, bloquearon la llamada “ley de comida chatarra”. Uno de los objetivos era obligar al fabricante de comida no saludable a instalar una etiqueta informativa sobre ingredientes incluidos en el alimento “basura”. Esta información nos permite conocer los constituyentes y aditivos presentes en un alimento, previniendo cientos de enfermedades como la obesidad, diabetes y el cáncer, salvando millones de vidas. Hace unos años escribimos varias veces sobre el mismo tema y hoy, nada ha cambiado. Muchos aditivos que han sido prohibidos en otros países debido a los problemas graves de salud que producen, siguen siendo permitidos en los Estados Unidos y lógicamente en Colombia.

Los cinco peores son los endulzantes y saborizantes artificiales, las grasas trans, los colorantes y el jarabe de maíz de alta fructosa, ingrediente fundamental en las bebidas azucaradas y jugos “de cajita”. “Menos peores” el glutamato monosódico (MSG), conservantes y los ingredientes transgénicos.

Estos aditivos producen también la mayoría de enfermedades autoinmunes y neurodegenerativas. Por esto es importante conocer qué comemos. ¿Será que nuestros “honorables” recibieron mermelada marca Santos para bloquear una iniciativa tan simple pero preventiva de cientos de enfermedades incurables? La mejor manera de evitar los aditivos químicos es comiendo alimentos enteros, frescos y orgánicos. Los peores endulzantes el aspartame, sacarina y sucralosa. Producen daño irreversible al destruir el 50% de la flora probiótica intestinal dañando entre muchas funciones del cuerpo, el sistema de defensa. Los “sabores artificiales” no sabemos lo que significan; puede ser un aditivo o una mezcla de cientos; por ejemplo, el sabor fresa está compuesto de 50 químicos diferentes; el sabor vainilla es obtenido de las secreciones anales de los castores pero en las etiquetas figura como “sabor natural”. El glutamato es un potenciador de sabores; como se sabe que es tóxico y neurodegenerativo, el fabricante lo menciona con otros nombres: ácido glutámico, proteína hidrolizada, extracto de levadura. Los colorantes artificiales, culpables de la hiperactividad y distractibilidad en los niños. Los otros productos ya los hemos descrito. Espero que algunos pseudopolíticos, críticos sin argumentación, entiendan la importancia de las etiquetas.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad