sábado 27 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Alimentos fermentados


Se dice que después del agua y leche materna, las bebidas fermentadas (yogur, kumis, kéfir) son el mejor líquido que puede recibir el cuerpo...

Gracias al aprendizaje recibido, hace más de 20 años empezamos a trabajar el tema de pediatría funcional y nutrición adecuada. Desde esa época desarrollamos el concepto del “primer año de vida” que ha demostrado previene todo tipo de enfermedades a lo largo de la existencia. Cuando me invitaron a escribir esta columna, hablé de las bebidas lácteas fermentadas y sus grandes beneficios para la salud en todas las edades. Se dice que después del agua y leche materna, las bebidas fermentadas (yogur, kumis, kéfir) son el mejor líquido que puede recibir el cuerpo sin olvidar el café, chocolate y té. Las bebidas lácteas fermentadas previenen en un 30% la aparición del cáncer de vejiga.

Lo escrito está vigente y lo repetimos: “los países más sanos, inteligentes, altos, sin enfermedades autoinmunes, neurodegenerativas ni cáncer son Holanda, Suecia, Dinamarca, Finlandia” y les caracteriza la alta ingesta de lácteos y sus derivados fermentados. Estos hallazgos en salud se repiten en Japón, y países orientales donde consumen alimentos fermentados diversos.

Hoy sabemos que este beneficio lo dan las bacterias probióticas como las bifidobacterias, directoras de la flora probiótica intestinal, presentes en los alimentos fermentados. Integrar a la dieta estos alimentos, equilibra la flora probiótica y previene la aparición del cáncer del colon pero también el de seno, hígado, intestino delgado y otros. Las bacterias facilitan la excreción de toxinas ambientales y reducen la toxicidad de las aminas aromáticas heterocíclicas de las carnes extremadamente asadas. La presencia de estas bacterias estimula la producción de los denominados ácidos grasos de cadena corta siendo el más importante el butirato. El butirato influye en la reparación del DNA, en el metabolismo del cáncer y la desintoxicación, apoptosis, equilibra las hormonas, y previenen las enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares.

Los alimentos fermentados influyen en la inflamación, antioxidación, función inmunológica y prevención de trastornos autoinmunes como la diabetes tipo 1.

POSDATA

Al momento de escribir la columna, crecen las alarmas por la nueva cepa del COVID. Por favor no aglomeraciones ni marchas. Los adultos debemos vacunarnos. 50.000 muertos del año anterior eran prevenibles. Cada uno debe cuidarse.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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