sábado 16 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Contaminación en interiores

Hoy pasamos hasta el 90% de nuestro tiempo encerrados en interiores respirando contaminan-tes y no hacemos nada para evitarlo.
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Ya sabemos que la contaminación del aire debido a la combustión de gasolina, otros derivados del petróleo y los venenos producidos por la minería a gran escala, se asocian a enfermedad cardiaca, problemas respiratorios crónicos especialmente en niños, diabetes, demencia, Alzheimer, cáncer como la leucemia en niños, tumores cerebrales en adultos y el autismo en niños expuestos durante el embarazo. Recordemos que la contaminación del aire interior o exterior, es clasificada como cancerígeno peligroso por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hoy los humanos pasamos hasta el 90% de nuestro tiempo, encerrados en interiores respirando contaminantes en concentraciones elevadas y no hacemos nada para evitarlo. Si añadimos los productos de construcción, pintura, alfombras, pegantes, formaldehido, radón, desodorantes ambientales y compuestos volátiles, día a día nos suicidamos en forma lenta. Vivimos encerrados todo el día en oficinas y apartamentos y no tenemos tiempo de limpiar nuestros ambientes, situación que produce 100% más contaminación interior que exterior. Desafortunadamente las personas mayores y los niños son los más susceptibles a enfermarse y los que permanecen más tiempo encerrados.

Por esto piense en sus niños y aprendamos a disminuir la contaminación ambiental en interiores. Lo primero, vivir y estudiar a más de 50 metros de avenidas ( esta normativa en Colombia no se cumple); tener ciertas variedades de plantas y flores que no disminuyen la contaminación como se pensaba, pero ofrecen otros beneficios, como mejorar el estrés emocional y fisiológico similar a irse a caminar a un parque o bosque, mejoran la creatividad y capacidad de resolución de problemas y aumentan la concentración; abrir las ventanas y trapear cuando ha caído “el sereno”; sacar de las habitaciones todo tipo de materiales que acumulen polvo o ácaros como cojines, felpas, cubrelechos, libros, periódico y ropa que no se utiliza; en áreas pequeñas no se deben tener mascotas; instalar extractores purificadores de aire; mantenimiento estricto a ventiladores, aires acondicionados y sus filtros, cocinas, hornos y calentadores de gas; no utilizar velas aromáticas, desodorantes ambientales ni productos de limpieza peligrosos; arreglar las áreas con humedad como baños y escaparates. Es su vida.

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