sábado 08 de enero de 2022 - 12:00 AM

Dónde está Bucaramanga

Este año es decisivo para la ciudad y el país y nadie está interesado en participar y ayudar a frenar tanta corrupción. Somos masoquistas, nos encanta que nos sigan robando y acabando con la vida de todos.

Llegó el 2022 y la Bucaramanga que soñamos no apareció por ninguna parte. Ya los conocidos que aspiran a cargos públicos, empiezan a visitarnos en “forma desinteresada” para que les demos ideas y consejos para sus campañas políticas. Lástima porque las ideas les sirven para las campañas pero cuando están posesionados, las olvidan o las copian tan mal, que no pueden finalmente hacerlas realidad. Lógico olvidan quién les ayudó a “cranearlas”.

Tenemos varios problemas, pero el peor es la falta de planeación. Pensamos que durante el descanso de la pandemia, nuestras brillantes autoridades locales continuaban planificando cómo disminuir la contaminación ambiental, y no. Posterior a la pandemia hay más contaminación que nos enferma a todos por igual. El mundo hace años retornó a las ciudades diseñadas para mejorar la calidad de vida del ciudadano basado en más parques, menos avenidas, mayor arborización y vías peatonales y menos carros. Las causas de cáncer secundarias a la contaminación han aumentado. El deterioro de la ciudad es grave. La movilidad ausente y la cultura ciudadana nula. La ciudad no tiene dirigencia pública; uno que otro funcionario saca la cara por los demás; el cinismo y falta de respeto hacia quien los eligió es mayúsculo. Decisiones en bien de la ciudad no se toman. Los nuevos candidatos, muchos repitiendo la mediocridad de su gestión, no tienen planes, proyectos ni ideas del futuro de la ciudad. Si refieren ideas, carecen de fundamentos reales y lo único que saben es armar las roscas habituales que han acabado el desarrollo de la ciudad para continuar el saqueo habitual empeñando a los niños que no han nacido.

Más grave es que usted y yo somos los culpables al elegir esta clase política mediocre. Hoy nos reíamos del video del cinismo de un candidato al senado que no ha hecho nada y piensa ser reelegido; perdón, ha robado mucho. Este año es decisivo para la ciudad y el país y nadie está interesado en participar y ayudar a frenar tanta corrupción. Somos masoquistas, nos encanta que nos sigan robando y acabando con la vida de todos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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