sábado 16 de enero de 2021 - 12:00 AM

La dieta del niño. Paradojas.

Por favor no crean todas las dietas que día a día aparecen. La única demostrada, la mediterránea que aumenta la cantidad de bifidobacterias y lactobacilos.
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Hace treinta años venimos trabajando el tema de la alimentación y nutrición en el primer año de vida del niño. Todos los días aparecen nuevos conceptos, protocolos, teorías, sistemas que no explican, por qué se inician unos alimentos cada mes para complementar la leche materna y enseñarles a comer en forma saludable. Las verduras deben ser el primer alimento en iniciar al quinto mes para enseñarle sabores; pero los fitoquímicos de verduras a esta edad, son el mejor estímulo para que los probióticos produzcan vitaminas. La carne se inicia al sexto mes sea vegetariano o no. La vitamina B12 es esencial en el desarrollo cerebral y la única manera de administrarla es por los cárnicos. La vitamina B12 química no es tan efectiva. Y así sucesivamente vamos introduciendo alimentos poco a poco. Lo demostrado, evitar azúcares procesados excepto el añadido a las bebidas lácteas fermentadas (yogur) iniciadas al 7 mes de vida. A esta edad, el cerebro del niño necesita aminoácidos esenciales que se encuentran en buena concentración en el yogur. Además, tiene buenas cantidades de calcio ionizado que se absorbe en forma directa e inmunoglobulina A similar a la de la leche materna.

Los niños alimentados así crecen más, son sanos, inteligentes y toleran las enfermedades e infecciones normales sin presentar complicaciones. Recordemos que el acné, endometriosis, quistes de ovario, testículo y seno se producen en la adolescencia relacionada con el tipo de alimento consumido en la niñez.

Todos los días nos siguen preguntando como fortalecer las defensas. Las defensas se producen cuando en el colon predominan las famosas bifidobacterias, iguales a las de la leche materna. Uno de los signos de vejez es la disminución marcada de bifidobacterias en el intestino. Por favor no crean todas las dietas que día a día aparecen. La única demostrada, la mediterránea que aumenta la cantidad de bifidobacterias y lactobacilos. Las dietas sin gluten en personas que no las necesitan, matan las bifidobacterias y aumentan las Enterobacterias causales de inflamación crónica y enfermedad grave degenerativa y autoinmune. Enseñar a comer con tendencia mediterránea o cetogénica es saludable.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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