sábado 14 de mayo de 2022 - 12:00 AM

No aprendemos sobre contaminación

Con el dinero que se gasta en salud y tratamiento de enfermedades incurables por la contaminación, podemos peatonalizar, arborizar y desarrollar un transporte público eficiente, lógicamente bien administrado

Hace casi diez años respaldando una columna de Manolo Azuero, nos opusimos a la construcción del tercer carril de la autopista con un costo en esa época de 153.000 millones de pesos para ampliar 2.1 kilómetros. Opinamos que para la salud humana era mejor desarrollar la troncal norte-sur o rehabilitar en forma apropiada la carretera antigua a Florida, con áreas apropiadas para hacer una gran vía no contaminante y arborizada para el beneficio de los bumangueses. Pregunté si los “desarrolladores” de la ampliación del tercer carril conocían los estudios mundiales sobre la necesidad de tener las avenidas a más de 100 metros de las viviendas. El haber vivido hace ya algunos años en ciudad de México nos permitió desde esa época conocer el daño severo que producen en la salud humana los productos de combustión de la gasolina y el Diésel como el material particulado (PM2.5) gran productor de la leucemia infantil y el cáncer de pulmón y cerebro. Asesorados por ingenieros calculamos en 35 hectáreas el área de influencia de los 2.1 kms del tercer carril, encontrando que para el año 2020, existiría un aumento de 35% de casos de asma crónica en población infantil, 26% de casos de cáncer de todo tipo y 23% más de enfermedades neurodegenerativas con un costo en salud para Bucaramanga de 76 billones de dólares.

Estamos en el año 2022; muchos afortunados hemos sobrevivido a la pandemia; juramos cambiar; prometimos modificar nuestro estilo de vida; aseguramos acabar la contaminación ambiental causal de diversos tipos de cáncer, enfermedad respiratoria severa, trastornos neurodegenerativos, nacimientos prematuros, malformaciones congénitas y muchas enfermedades más. Tristemente hoy estas enfermedades han superado las cifras que calculamos para el año 2020.

Los ciudadanos en alianza con las autoridades debemos desarrollar estrategias para disminuir la contaminación ambiental severa. Con el dinero que se gasta en salud y tratamiento de enfermedades incurables por la contaminación, podemos peatonalizar, arborizar y desarrollar un transporte público eficiente, lógicamente bien administrado. Como padres debemos dejar el egoísmo y pensar en nuestros hijos y nietos. Que les queremos entregar como país a nuestros descendientes?

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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