sábado 09 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Santurbán y el coronavirus

El clima en Bucaramanga y Santander tiene unas características que otras zonas del mundo no las tienen y es la temperatura y variación entre el día y la noche, el tipo de vegetación, bosques y humedad que impide a los virus replicarse.
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Nadie esperaba esta pandemia. Del virus aún no sabemos gran cosa. Cómo haya nacido no nos debe importar ya. Por lo menos, los santandereanos debemos estar felices de haberlo controlado gracias a la cooperación y estrategia entre autoridades (ejemplo para otros gobernadores y alcaldes) y población. Pero el empezar a salir no quiere decir, que debemos volver al tipo de vida antes de la epidemia.

De las pocas cosas que sabemos del virus es que la contaminación ambiental “lo alborota”. Esperamos que se estén diseñando estrategias para peatonalizar y arborizar zonas de Bucaramanga.

Un colega europeo llamó a preguntar y felicitarnos por el comportamiento del virus en Santander. Nos hizo un comentario: Santander tiene un protector gigante que es el páramo de Santurbán. El clima en Bucaramanga y Santander tiene unas características que otras zonas del mundo no las tienen y es la temperatura y variación entre el día y la noche, el tipo de vegetación, bosques y humedad que impide a los virus replicarse. La familia de coronavirus necesita poca humedad para crecer. Ahí es cuando pienso que cualquier cosa que hagamos es poca, para impedir que sigan tocando el páramo.

Ya sabemos qué nos espera si una epidemia nos vuelve a atacar; debemos recordar que el virus puede volver a expandirse; observemos el comportamiento en noviembre y diciembre en los países que hay estaciones.

Pero sigamos siendo optimistas: El encierro ha permitido volver a ver el cielo despejado, las estrellas y lo más importante: volvimos a respirar aire puro. El planeta se oxigenó. El cuerpo nos está agradeciendo pues la vida se nos volvió lenta. Menos estrés.

¿Ustedes imaginaron ser tan creativos durante el encierro? Colombia necesita apoyo para seguir diseñando equipos y aparatos útiles sin necesidad de importar. Eso sí necesitamos que todos esos personajes, periodistas y políticos maléficos capitalinos dejen al resto de Colombia crecer y progresar como queremos. Colombia no es Bogotá y ha enseñado a los capitalinos qué es la solidaridad, unión, amistad y cooperación.

El encierro nos ha enseñado muchas cosas pero ahora necesitamos volver a aprender cultura.

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